La Sociedad Cultural Gijonesa recibe uno de los galardones de Serondaya

Miembros de la Sociedad Cultural Gijonesa, en una de sus reuniones. /  E. C.
Miembros de la Sociedad Cultural Gijonesa, en una de sus reuniones. / E. C.

La asociación mierense quiere reconocer el fomento constante del pensamiento crítico durante cincuenta años

ANA RANERAMIERES.

La junta directiva de la mierense Asociación Serondaya ha acordado otorgar el Premio Serondaya de la Cultura a la Sociedad Cultural Gijonesa en reconocimiento a su dedicación constante, durante cincuenta años, al desarrollo de la cultura en sus múltiples manifestaciones, al trabajo eficiente en favor de la tradición popular y al fomento del pensamiento crítico, habiéndose consolidado como un proyecto de referencia.

La Sociedad Cultural Gijonesa se fundó en 1968 y, desde entonces, han ido consolidándose como un referente en la ciudad. Esta asociación siguió desde sus inicios la estela de los ateneos obreros y, en la actualidad, mantiene esa esencia crítica, que ha caracterizado a la institución desde sus orígenes.

Durante su historia, ha organizado diversas actividades de carácter tanto culturales como sociales y su objetivo siempre ha sido fomentar el pensamiento crítico entre los gijoneses y, para ello, ha promovido los debates en sus reuniones, además de impulsar el conocimiento en distintos campos.

El año pasado, el Ayuntamiento de Gijón les concedió la Medalla de Plata de la ciudad

Además, desde los años ochenta, ha acogido en sus locales todo tipo de movimientos sociales, como los de oposición a la OTAN, los antimilitaristas, los de los colectivos de lucha en defensa de la mujer, los de apoyo a los países latinoamericanos e iniciativas asturianistas y ecologistas, entre otras muchas.

También participan habitualmente en el Aula Popular José Luis García Rúa y en los actos republicanos junto al Ateneo Obrero de Gijón. La asociación colabora, además, en el homenaje a la escritora Rosario Acuña y en el que se hace anualmente a los asturianos fallecidos en los campos de concentración nazis.

Pero la Sociedad Cultural Gijonesa no descansa, sino que continúa su crecimiento y el curso pasado consiguió que le cedieran durante cuatro años un local en la Antigua Escuela de Comercio, lo que ha supuesto para ellos un gran paso. Esta ubicación mejora considerablemente su visibilidad y ha provocado que quieran que sus citas estén a la altura del alcance con el que cuentan actualmente. Por este motivo, durante 2019 quieren plantear actividades bajo la denominación 'Gijón a debate' que sirvan para reflexionar acerca del futuro que le espera a la ciudad. Y también convocan anualmente su propio galardón: el Premio Juan Ángel Rubio Ballesteros, para distinguir a personas o colectivos relacionados con Asturias que hayan defendido el respeto a los derechos humanos.

El Premio Serondaya se suma a la Medalla de Plata que les concedió el Ayuntamiento de Gijón el año pasado. Ambos reconocimientos son un impulso para continuar, incansables, con su labor en la ciudad y los animan a ampliar las conexiones con las diferentes manifestaciones culturales y de pensamiento que tengan su mismo carácter diverso y plural y que promuevan el pensamiento crítico en Gijón. Su labor durante medio siglo ha tenido recompensa con este galardón, aunque su mayor premio sea conseguir una sociedad crítica, plural y libre.