Jesús Calleja: «Me queda ir al espacio»

Jesús Calleja: «Me queda ir al espacio»
El aventurero Jesús Calleja, que presenta los programas 'Volando voy' y 'Planeta Calleja', que se emiten en Cuatro. / Mediaset

El leonés presenta una temporada más 'Volando voy', el programa de Cuatro que da voz a las pequeñas zonas rurales. «Trabajamos todo el año para que tengan algo a lo que agarrarse»

JULIÁN ALÍA

Jesús Calleja (Fresno de la Vega, 53 años) regresó el domingo pasado a Cuatro con la cuarta temporada de 'Volando voy', que emite mañana (21.30 horas) su segundo capítulo en Penelles (Lleida), donde reestrenarán el cine del pueblo, que estaba abandonado. El aventurero, que pilotó su helicóptero hasta Las Hurdes (Cáceres) en el primer programa, explica que las entregas tienen notable repercusión para las zonas que se muestran. «Por ejemplo, conseguimos que mucha gente se interesase por la ruta del románico palentino, y tras otra emisión sobre Albarracín, en Teruel, se llenaron los hoteles».

–¿Cómo es la labor social del programa?

–Nosotros tratamos problemas reales que están relacionados con el mundo rural. No hay noticias en los periódicos o en la televisión de esas zonas donde ya solo queda la gente mayor. Trabajamos todo el año para que tengan algo a lo que agarrarse. Suelen ser zonas afectadas por la despoblación. La gente no tiene por qué salir de su pueblo e irse a las ciudades a vivir. Es un programa que nos emociona y nos hace reflexionar; muestra la cara de gente joven y mayor y les da voz, y ellos agradecen que alguien les mire y hable de ellos.

–¿Cómo surgió?

–Tengo una vida intensa, vivo en un pueblo muy pequeño (Golpejar de la Sobarriba, en León. Su casa pudo verse en el programa que presenta Bertín Osborne, 'Mi casa es la tuya'), y me niego a hacerlo en una ciudad. No quiero desarraigarme, sino que este lugar se conserve. Tengo estos sentimientos y me dedico a intentar preservarlos. Que la gente entienda que no tienes por qué irte.

–¿Qué se puede ver en estas nuevas entregas?

–Hay momentos de risa, personajes hilarantes, y luego otros para llorar y de mucha emoción, momentos muy duros. Hay un señor de 94 años que vuela por primera vez, o una señora que, con una edad similar, solo había salido una vez de su pueblo, y fue para ir a otro a seis kilómetros, algo que nos parece imposible que pase hoy.

–¿De dónde sacan las ideas?

–Siempre estamos inventando y buscando nuevas formas. Es algo que ha sido reconocido en los Premios Iris (ganó, junto a María Ruiz, el premio a la Mejor producción por 'Planeta Calleja'). Eso nos da gasolina extra y nos motiva de cara a hacer nuevos formatos. Siempre tenemos un plan B.

–Tras tantas aventuras, ¿qué le queda por hacer?

–Quiero ir al espacio. Llevo tiempo ya con la idea. Es algo que antes parecía muy complicado, pero lo mismo sale ya el turismo espacial y puedo hacerlo.

–La tercera temporada tuvo un 8,8% de audiencia y 1.625.000 espectadores de media. ¿Qué cree que les atrae?

–El público es listo y sabe lo que quiere. Este programa está muy bien para desconectar. Después de un día de trabajo, o de que el jefe te haya tocado las narices, tienes un formato diferente, ambientado en la zona rural y sus gentes, que hace que te quedes a verlo. Con él hemos superado a cadenas importantes. Es algo totalmente anárquico, no tiene guion y es todo improvisado. Las historias son reales y yo no soy ningún actor. Hago amigos en todos los lugares que visito. Hacemos una especie de labor social; aportamos nuestro granito de arena.

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