Voces poéticas cargadas de futuro

José Luis García Martín, Martín Caicoya (presidente del Círculo Cultural de Valdediós), Alejandro Garmón Izquierdo, Ana Vega, Daniel Rodríguez Rodero, Ángeles Carbajal y Yasmina Álvarez. /  JOAQUÍN PAÑEDA
José Luis García Martín, Martín Caicoya (presidente del Círculo Cultural de Valdediós), Alejandro Garmón Izquierdo, Ana Vega, Daniel Rodríguez Rodero, Ángeles Carbajal y Yasmina Álvarez. / JOAQUÍN PAÑEDA

'Poesía en Valdediós' reúne a cinco autores en un libro coordinado por el colaborador de EL COMERCIO José Luis García Martín

A. VILLACORTAVALDEDIÓS (VILLAVICIOSA).

Los designios de las musas son inescrutables y la inspiración puede llegar mientras uno anda inmerso en un proyecto de ingeniería o preparando oposiciones. O, al menos, así lo prueban las trayectorias literarias de Daniel Rodríguez Rodero -aspirante a notario- y Alejandro Garmón Izquierdo, de profesión ingeniero industrial y gijonés nacido en Vizcaya que el pasado año se impuso entre más de 2.000 poemas llegados de 45 países para alzarse con el V Premio Internacional de Poesía Jovellanos, 'El Mejor Poema del Mundo', convocado por Ediciones Nobel, con su 'Alejandría'.

Sus plumas son dos -las únicas masculinas- de las cinco reunidas en el libro 'Voces juntas', que ayer fue presentado por el Círculo Cultural de Valdediós en el salón de actos del monasterio maliayo en el marco de 'Poesía en Valdediós', que alcanza este 2019 su XVII edición coordinada por el colaborador de este diario José Luis García Martín.

Cinco alientos que «conviene no perder de vista», porque, si de Alejandro Garmón Izquierdo sostiene el crítico que practica «una poesía de aprendizaje, que está buscando su propia voz», en el caso de Daniel Rodríguez Rodero -el más joven de los autores que firman este volumen-, asegura que, «además de graduado en Derecho y Administración de Empresas, es un autor sorprendente y con mucho futuro». Un poeta en ciernes que mamó literatura desde la cuna y que «sabe muchos poemas de memoria, porque su abuelo se los recitaba. Aprendió literatura en casa, no en las aulas. Y, además, cultiva la métrica clásica, de las décimas al soneto». O lo que es lo mismo: «Tiene mucha literatura vivida y técnica literaria».

También ante Yasmina Álvarez, «que además de escribir poesía la recita porque es una gran actriz», estamos «ante una voz de lo más prometedora, de gran madurez y con cierto empaque neorromántico».

Y sus versos se funden con otros dos nombres «que ya están asentados en el panorama literario, con una obra sólida»: los de Ana Vega y Ángeles Carbajal, la veterana. Vega, «una autora compleja, además de una todoterreno que publica poesía experimental y autobiográfica, pero también ensayo, narrativa o reseñas». Una poeta «rupturista frente a la tradición que encarna Carbajal». Porque esta última «escribe sobre su infancia rural y su vida en el campo, en su casona de Argüelles. Anclada a «unas raíces muy autóctonas». Así que García Martín se declara fascinado por «su especial relación con la tierra».