ATLETISMO

El dopaje irrumpe en la élite de las carreras populares

La última operación policial destapa las artimañas de los atletas semiprofesionales para embolsarse los premios en pruebas nacionales menores

MELCHOR SÁIZ-PARDO MADRID.

Ya no se trata de doparse para llegar a los Juegos, imponerse en una de las seis 'majors' o ganar un Campeonato de Europa. El último golpe policial ha revelado una realidad mucho más humilde en el mundo del dopaje: atletas-jornaleros dedicados casi profesionalmente a ganar carreras populares drogados con todo tipo de sustancias, para llegar a meta los primeros y embolsarse unos premios que sólo a veces superan el millar de euros.

La 'operación relevo' ha llevado a la detención a seis atletas de esa 'élite popular'. Se trata del ganador de la Media Maratón de Madrid de este año, Gizaw Bekele Megerssa, su compatriota Abebe Mulugeta, el español Rachid Nadji, su mujer, Malika Asahssah, y los marroquíes Said Ataddi y Fátima Ayachi. Todos ellos están acusados de pertenecer a una red dedicada a la compra y venta de hormonas del crecimiento, testosterona, insulina o vitaminas inyectables y material para autotransfusiones radicada en Calatayud y que dirigía Rachid Nadji, atleta y entrenador de 41 años del Unión Guadalajara.

Nombres conocidos

Sus nombres son muy conocidos en carreras de fondo. Gizaw Bekele, que tiene una marca acreditada en maratón de 2 horas y 12 minutos, ha ganado recientemente la Media Maratón Rock n' Roll de Madrid, de San Sebastián, Almería y Elche. Bekele ganó este mes la multitudinaria Carrera Liberty de Madrid (10.000 metros y 9.700 participantes) con un tiempo 29 minutos y 6 segundos.

De idéntico perfil de atleta-jornalero son el resto de los integrantes de la trama, que fueron detenidos el pasado 13 de junio. Malika Asahssah, la mujer del supuesto líder de la red, fue suspendida en 2016 durante cuatro años por otro caso de dopaje. Ayer, el club Cárnicas Serrano anunció la expulsión de Fátima Ayachi, ganadora de los 10 kilómetros del Día de la Mujer de Valencia de 2017. Ataddi, un asiduo a los podios aragoneses, fue seguido por la Policía cuando tiraba a la basura jeringuillas y otro material.

Todos los detenidos quedaron en libertad con cargos tras declarar ante el Juzgado de Instrucción 4 de Calatayud. Allí trataron de defenderse de las acusaciones de participar en la trama de dopaje, bien como distribuidores de las sustancias (rama marroquí de la red) o bien como conseguidores de los medicamentos (rama etíope). Según los investigadores, numerosos atletas habrían viajado a Zaragoza para hacerse con los productos de esta red.

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