«Lo pasé muy mal a los 60 kilómetros, pero recuperé terreno»

Somohano recuerda que Iker Karrera «marcó un ritmo muy bueno» y que le puso en aprietos durante algunos tramos del ultratrail

D. BUSTO POLA DE SOMIEDO.

Dobló la apuesta y su jugada resultó ganadora. Juanjo Somohano, que en 2016 finalizó en segunda posición del Maratón Desafío Somiedo, con el mismo tiempo que el vencedor de aquella edición, logró ayer subirse a lo alto del podio en la prueba de ultratrail, con el doble de kilómetros en las piernas. «Tenía esa espina clavada desde hace dos años», recuerda el corredor cabraliego, mientras repone fuerzas tras el exigente esfuerzo.

Su debut en la prueba grande de Somiedo no pudo ir mejor, aunque reconoce que en algunos tramos le tocó sufrir mucho. «Llevábamos unos sesenta kilómetros y, en una subida bastante dura, Iker -Karrera- aumentó el ritmo. En ese momento lo pasé muy mal, hacía mucho calor... pero es lo que tienen las ultras, que de un momento a otro recuperé el terreno perdido y volví a alcanzarle», afirma Somohano.

El corredor asturiano, campeón del mundo de trail por equipos este mismo año, asegura que la prueba fue «súper exigente, diferente al resto de carreras, porque son muchas horas, muchos kilómetros y mucho desgaste», al tiempo que añade que «cuando llevas ocho horas de carrera, al final estás muy machacado».

Somohano y Karrera se mantuvieron juntos durante prácticamente todo el recorrido. «Él marcó un ritmo muy bueno, y ahí íbamos, aguantando y aguantando, controlando un poco a los que venían por detrás», describe el asturiano, que logró distanciarse de su compañero y rival en el tramo final del recorrido.

En esta edición, la meteorología fue algo más benévola con los corredores que en años anteriores y eso incluso les permitió disfrutar del entorno natural de Somiedo durante varios tramos del recorrido: «En algunas bajadas íbamos hablando del paisaje, es muy bonito».

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