El prometedor futuro de Bea

Manuel Bea, con su medalla de bronce, en Las Mestas. /  JOAQUÍN PAÑEDA
Manuel Bea, con su medalla de bronce, en Las Mestas. / JOAQUÍN PAÑEDA

El grupista, tras su bronce en 200 en el nacional de Las Mestas, se sitúa como una de las promesas de la velocidad española

CÉSAR SÁNCHEZ GIJÓN.

Manuel Bea (Gijón, 2001) era al comienzo de la temporada uno más de los jóvenes que a diario acuden a prepararse a Las Mestas. Sin embargo, la medalla de bronce que logró el pasado domingo en el recinto deportivo gijonés, en el Campeonato de España sub 18 en 200 metros, le ha convertido en auténtico referente del atletismo regional y le ha situado como una de las más firme promesas de la velocidad española.

«Fue muy emocionante conseguir el bronce ante tanta gente conocida. Además, desde la grada los aficionados también me apoyaron hasta la misma línea de llegada para que subiera al podio», afirma Bea.

El deportista grupista comenzó a practicar atletismo en categoría alevín, aunque durante varios años lo compaginaba con el fútbol en su colegio, La Inmaculada. Hace tres años decidió centrarse en el atletismo y la pasada campaña, según rememora el velocista del Grupo, «todo comenzó a cambiar y empecé a hacer mínimas. Eso me motivó mucho».

Desde entonces su evolución deportiva ha sido constante y al principio de la campaña de pista al aire libre recibió la llamada para el equipo nacional: «Me hizo mucha ilusión que me convocaran con la Selección Española. Además tuve una buena actuación y me clasifiqué tercero en mi prueba».

Su entrenador, Ángel Solís, destaca de él sus cualidades físicas, su seriedad a la hora de prepararse y su buena organización ya que «es muy difícil que pierda una sesión y, además, es un buen estudiante».

Bea confiesa que Bruno Hortelano y Óscar Husillos son sus ídolos en el atletismo y espera que «algún día pueda llegar a hacer su marcas». Considera que estas dos figuras del deporte «han ayudado a poner de moda la velocidad. En España, tradicionalmente, el mediofondo y el fondo eran las disciplinas más populares».

Manuel Bea hace hincapié en que «la medalla es un premio a un año de mucho trabajo. Esa es clave para seguir mejorando». De momento, se tomará un respiro y se irá de vacaciones. Pronto volverá a los entrenamientos para consolidarse entre los mejores especialistas, en una temporada en la que su objetivo será hacerse con un sitio en el equipo español que acuda al Europeo.

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