Atletismo

Francisco Cobián, el regreso de un gijonés al podio once años después

Francisco Cobián, el regreso de un gijonés al podio once años después
Francisco Cobián muestra satisfecho la medalla que logró en el nacional. / PALOMA UCHA

El saltador de longitud gijonés volvió al podio de un nacional después de once años para colgarse la plata y lograr su mejor marca personal con 7,78

CÉSAR SÁNCHEZ GIJÓN.

Francisco Cobián (Gijón, 1989), 'Mini' como cariñosamente se le conoce en las pistas, fue uno de los protagonistas del Campeonato de España absoluto de atletismo, que el pasado fin de semana se celebró en Getafe. Pocos contaban con él para estar en el podio del salto de longitud. Logró colgarse la plata a pesar de acudir al torneo con la cuarta mejor marca de los participantes. Pero uno de los que sí contaban con él para subir a los cajones era su compañero de entrenamientos y ahora preparador Alfonso Álvarez Cuervo. Cobián firmó la actuación de su vida y, con 7,78 metros, acreditó su mejor registro personal. Tampoco olvidará el reconocimiento que recibió de Iván Pedroso, nueve veces campeón del Mundo de la especialidad.

Atrás quedaron los sinsabores de lesiones y operaciones después de un comienzo más que prometedor en el atletismo. Fue subcampeón nacional en las categorías juvenil y júnior, pero en triple salto. En 2007 se rompió el tendón rotuliano de una de sus rodillas y hasta el pasado año no pudo volver a entrenarse con normalidad y pulir la calidad que atesora. Más de una década después ha vuelto entre los grandes y a subir a un podio.

Francisco Cobián no ocultaba ayer su satisfacción por su flamante subcampeonato nacional: Él sabía que era una tarea difícil pero todo podía pasar. «Acudía con una buena marca y todos teníamos que refrendar los registros en el foso de Getafe, tanto yo como mis rivales. Fuimos a hacerlo lo mejor posible. Pretendíamos realizar un buen concurso y no nos importaba la posición, siempre que la marca fuese interesante», explica al lado de la playa de San Lorenzo.

«Sin el apoyo de mis entrenador, Alfonso Álvarez, no lo hubiese conseguido»

El gijonés fue de menos a más en su rendimiento, en una prueba que comenzó con un pequeño susto por un resbalón que «me hizo frenarme un poco», afirma. Considera que una de las claves del éxito estuvo en «haber mantenido la frialdad». «Habíamos trabajado cómo afrontar la competición para superar los imprevistos y que cada salto fuese una nueva oportunidad de mejorar y dejar atrás lo que no hubiese ido bien».

El gijonés confiesa que no le preocuparon los vaivenes en la clasificación con el paso de las rondas: «En ningún momento conocí la posición exacta en la que estaba. Sabía que era tercero o cuarto, pero prefería centrarme en la competición. La prioridad no era la posición, sino hacer un buen salto, hacer las cosas bien. Si hubiésemos acabados terceros no hubiese pasado nada».

Francisco Cobián admite que hace diez años, después de su grave lesión, «no sabía si iba a volver a hacer atletismo. Ni siquiera me lo había planteado». No obstante, nunca perdió el contacto con el atletismo regional y nacional porque «tengo un cariño especial a este deporte y a su gente». El pasado año todo cambió y se planteó al posibilidad de volver a entrenar y saltar. No se lo pensó dos veces y «a medida que todo va bien lo tomé más en serio», añadió.

Seguro que le quedará grabado para siempre el momento en el que volvió a subir al podio de un nacional después de once años: «Se me vinieron a la cabeza todas las cosas viví junto Alfonso Álvarez este año. No todos fueron grandes momentos como ahora. También hubo problemas y lesiones. En el podio le señalé porque la medalla era de los dos. Sin su apoyo no lo hubiese conseguido».

«Mantendré las mismas rutinas que hasta ahora. Seguiré haciendo atletismo mientras me siga gustando lo que hago y trataré de ser mejor saltador cada día», afirmó.

 

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