Baloncesto

Brandy se engancha al deporte de la canasta

Padre e hija cruzan los balones con las camisetas del Villa de Avilés y del Antuña Adba. / MARIETA
Padre e hija cruzan los balones con las camisetas del Villa de Avilés y del Antuña Adba. / MARIETA

El que fue destacado balonmanista es hoy un apasionado del baloncesto por su hija Sara, junior de primer año que juega con el Antuña Adba en Liga 2

NACHO GUTIÉRREZ AVILÉS.

El padre fue un destacado jugador de balonmano que llegó a lo más alto formando parte del inolvidable Villa de Avilés y su hija ha heredado sus genes deportivos, aunque en otra disciplina, el baloncesto, al que no ha tenido más remedio que vincularse José Brandy Rodríguez (Avilés, 31-8-1967). Y lo hace disfrutando y sufriendo a la par con Sara Brandy García-Rovés (30-6-2002). «Estos años he visto muchos partidos de baloncesto, aunque no he olvidado el balonmano», deporte que su hijo Alejo practicó un año para acabar jugando a fútbol: «Ninguno salió a mi», dice el padre no sin cierto orgullo.

En el caso de su hija, las condiciones de Sara no tardaron en llevarla por otro camino en sus primeros pasos deportivos en el colegio Santo Ángel Salesianos y el Grupo Deportivo Bosco. Su altura y un carácter competitivo que lleva el sello de papá Brandy, han convertido a Sara en una de las promesas de la prolífica cantera del baloncesto femenino en Avilés, que ha llevado a esta jugadora en su primer año junior a jugar en Liga Femenina 2 con el Inmobiliaria Víctor Antuña Adba.

Y no está en el equipo de relleno, precisamente. Juanjo García confía en sus condiciones con minutos importantes y hasta salidas el en cinco titular, que no es poco teniendo en cuenta su edad, 16 años: «Están contando bastante con las junior», subraya la jugadora avilesina, cuya altura, 1.81, orienta su juego más cerca que lejos de la canasta como ala-pívot: «Tengo mucho que mejorar, sobre todo en ataque para no fallar las canastas fáciles». El padre no suele intervenir en apreciaciones técnicas, solo pide «que se esfuerce al máximo. Lo demás si tiene que salir saldrá», apunta sobre las posibilidades que tiene Sara de crecer en el baloncesto. Cocinero antes que fraile, Jose cuenta que «es competitiva y cuando ha jugado mal lo mejor es dejarla tranquila porque no hay quien se acerque a ella...».

Buena defensora, atacante de posibilidades, Sara es sobre todo una jugadora de apariencia tranquila que juega sin temor al lado de las mayores: «No es lo mismo jugar en junior o en Primera Nacional que en Liga 2. Hay jugadores de mucha fuerza y altura, extranjeras de gran nivel, y no puedes tener miedo porque eso es lo peor para las jóvenes».

Sara Brandy se inició en el baloncesto a los cinco años en el Bosco con sus amigas de colegio y empezó a competir en edad benjamín, a los siete. En su segundo año infantil se incorporó Avilés Basket Femenino, club que desapareció la pasada campaña para integrarse este curso en la Atlética Avilesina, y que se nutría de la mejor cantera colegial de la región, la del Paula Frassinetti. Fue a partir de ese momento cuando Sara empezó a explotar sus condiciones. «Noté una mejoría importante, una progresión en el juego a todos los niveles y me lo tomé más en serio».

Los técnicos de la territorial ya se habían fijado en Sara, convocada por las distintas selecciones junto a varias compañeras de equipo que hoy siguen juntas en el Adba y el Sanfer. El quinto puesto en el campeonato de España cadete por regiones es «el mejor recuerdo» que guarda la jugadora avilesina, sin olvidar el decimoquinto entre 32 equipos conseguido el pasado verano con el Adba cadete en el campeonato por clubes disputado en Andalucía.

Una gran generación

«Hay una buena generación de jugadoras», con Sara Fraile, Laura Martínez, Carlota Velasco, Elena Guijo, María Díaz y nuestra protagonista, que suelen doblar partido los fines de semana jugando con el equipo junior y en Liga 2 o Primera Femenina. El Oviedo Baloncesto es y ha sido su rival directo desde infantiles. Ganar el campeonato de Asturias y cumplir la permanencia en el Adba son las dos metas de Sara: «Podemos conseguir los dos objetivos y vamos a luchar por ello».

Sara Brandy juega como pívot en el equipo junior, pero en Liga 2 Juanjo García la utiliza como ala-pívot, su puesto natural por altura. El técnico insular valora la presencia de la junior en su equipo: «Es muy competitiva, siempre hace lo que le pides en la cancha y no tiene miedo a jugarse un uno contra uno. Está teniendo minutos importantes y la hemos sacado de titular en varios partidos. Siempre ha sido pívot, pero por su estatura tiene que jugar de 4 y mejorar en este puesto. Lo mejor es que tiene mucho margen de mejora porque es muy joven y asimila bien el trabajo que hace».

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