La cara avilesina del Celta de Vigo

Paula posa para LA VOZ en Deportes Roxín con un balón de baloncesto. /  MARIETA
Paula posa para LA VOZ en Deportes Roxín con un balón de baloncesto. / MARIETA

Debutó con buena nota en Liga 2 en un equipo que rozó el ascenso y espera «seguir creciendo como jugadora tras un año muy positivo» Paula Fernández-Ahúja se abre camino en un club histórico del baloncesto femenino

NACHO GUTIÉRREZ AVILÉS.

El campeón del grupo A de la Liga Femenina 2 de baloncesto, el Celta Zorka de Vigo, tiene su cara avilesina, la de Paula Fernández-Ahúja Álvarez (24-2-1995) que firmó una gran temporada en su debut en la categoría. Se formó en las categorías inferiores del Colegio Compañía de María y pasó sus tres primeros años senior en el Seis Do Nadal antes de que un club histórico del baloncesto femenino le diera la oportunidad de jugar, y rendir como alero, en una categoría de rango profesional.

Paula lleva toda su vida en Galicia, pero ha nacido en Avilés y de aquí se considera: «Mis padres se trasladaron a vivir a Vigo cuando yo tenía meses, pero las raíces tiran mucho y me siento avilesina. Está toda mi familia y también conservo amigos, por lo que no he dejado de venir ningún año. En invierno es más complicado porque todos los fines de semana hay partidos, aunque esta temporada pasada vine con el Celta tres veces para jugar contra los equipos asturianos».

Se ha enfrentado al Víctor Antuña Adba en los dos partidos de la liga regular, pero su presencia como avilesina ha pasado desapercibida por completo: «Es normal porque siempre he vivido en Vigo y supongo que solo me conocen en mi entorno, lo mismo que tampoco yo estoy muy al día de la gente del baloncesto avilesino, salvo por mis primas, que juegan en el Avilés». Le gustó la sensación de «jugar en mi ciudad, con mi gente en la grada, familia y amigos, y ante un equipo avilesino supuso una sensación especial en un partido muy complicado para nosotras». El equipo celtiña ganó por 40-52, con siete minutos de juego para la avilesina sin poder anotar.

«Mi presente es Vigo, pero no descarto nada y claro me haría ilusión jugar en mi ciudad»

A Paula no le resultó fácil adaptarse al ritmo de la Liga 2, pero el resultado final ha sido más que satisfactorio: «El salto desde autonómica es muy grande y al principio me costó, aunque tuve siempre el apoyo de Cristina Cantero -entrenadora- y todo el cuerpo técnico, además de las compañeras. Es un mundo muy distinto, entrenas varios días en sesiones de mañana y tarde, con mucha carga física. Pero aproveché el tiempo y estoy muy satisfecha de lo que me ha deparado la temporada, he crecido mucho a nivel personal y deportivo».

En su primer año en Liga 2 no ha sido una jugadora de relleno y tuvo minutos en todos los partidos. Es una alero de 1.78 de altura que tiene su fuerte en la defensa: «En este equipo hay que ser dura y me gusta apretar, el Celta es un equipo que se significa por defender muy bien y he tratado de aportar», subraya la avilesina tras medirse por primera vez a rivales superiores. Su trabajo con el Celta le ha servido de mejora en sus prestaciones ofensivas porque «en categoría autonómica era muy vertical atacando y muchas veces llegaba a la canasta por fuerza. Ante jugadores más grandes y superiores hay que buscar otras vías, sobre todo mejorar en el tiro. No tengo una gran muñeca, pero he mejorado bastante y espero seguir haciéndolo».

El Celta fue campeón de la fase regular de Liga 2 y en los 'play off' celebrados en Valencia se quedó a tres puntos del ascenso (54-51) en la final ante el equipo local: «Fue un partido muy disputado, con un ambiente que nunca había vivido, seis mil personas apoyando a tu equipo es un plus. Fue una pena no poder subir porque el Celta hizo una gran temporada y una fase de ascenso casi perfecta, en la que pude vivir una experiencia inolvidable».

El club vigués ha renovado el compromiso con Paula, algo que la avilesina recibió con satisfacción: «La entrenadora confía en mis posibilidades y estoy encantada de continuar, me ayudará a seguir creciendo como jugadora». Tras completar sus estudios de Magisterio hace dos años, «he ampliado mi formación con algunos cursos a la espera de tomar la decisión de ir a oposiciones o hacer un master».

Jugar en casa

El Celta es su presente, pero no desdeña la posibilidad futura de jugar en el club de su ciudad, en el Adba: «Las veces que he venido de visita vi partidos de mis primas y también alguno de Liga 2. Mi idea a partir de ahora es compatibilizar el baloncesto con otra actividad porque tengo que ir enfocando mi vida laboral. Por ese motivo quiero tomar las decisiones de año en año, las cosas pueden cambiar en cualquier momento, y claro que me haría mucha ilusión jugar en el equipo de Avilés, de mi pueblo, si se diera el caso».

Defensora del deporte femenino, Paula Fernández-Ahúja entiende que «las cosas están cambiando, aunque cuesta. En los últimos años las mujeres están demostrando un gran nivel competitivo, tanto a nivel individual como colectivo, sin ir más lejos la selección de baloncesto que es una de las mejores del mundo».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos