BALONCESTO

La defensa da a España los cuartos

Claver frena a Marco Belinelli durante el partido del Mundial 2019 entre España e Italia disputado ayer en Wuhan. /  EFE
Claver frena a Marco Belinelli durante el partido del Mundial 2019 entre España e Italia disputado ayer en Wuhan. / EFE

La selección sufre para salvar una 'final' ante Italia al recurrir en el último cuarto a la actitud y a la agresividad, con la primera canasta de Marc a falta de un minuto

AMADOR GÓMEZ

Con agonía y mal juego, pero España ya está en los cuartos de final del Mundial, después de superar con muchísimo sufrimiento, gracias a su gen competitivo y a su defensa, una auténtica final contra Italia (67-60), a la espera del partido contra Serbia, una de las grandes favoritas al título. Con un pésimo ataque, fue la defensa, que dejó a Italia en 25 puntos en dos cuartos, la que salvó a 'La Roja' y la llevó a los cruces, en el inicio de un nuevo campeonato en el que España, cuando lo necesitaba en el último parcial, en el momento realmente decisivo de tan complicado duelo, recurrió a la actitud y a la agresividad para evitar un fiasco.

Con la primera canasta de Marc Gasol, lograda en el último minuto, después de cinco fallidas, el equipo por fin pudo pudo respirar, cuando se movía en el alambre, expuesta a una virtual eliminación que evitó gracias a su oficio y a la intensidad mostrada por sus jugadores.

Marc firmó un partido para olvidar, pero acertó un tiro vital para garantizar el pase a cuartos, ahora con Argentina o Polonia en el horizonte, lo que permite vislumbrar el futuro con mayor optimismo, pese a que mucho deberá mejorar aún para aspirar a medalla.

También estuvo muy mal Ricky Rubio, hasta que mejoró en el último cuarto para colaborar en la victoria. A falta de los dos líderes, de los principales referentes de España, fue a los secundarios a quienes les tocó dar un paso al frente, y entre ellos destacó Juancho Hernangómez, en un gran despliegue en el tercer cuarto, en el que el equipo, fiel a su costumbre, volvió a tener un apagón después de lograr su máxima renta (46-38), para permitir acercarse a una Italia aún más fallona y limitada con su banquillo y que siempre se agarró a Gallinari y Datome.

Tras un peligrosísimo 2-8 de parcial en los primeros seis minutos del último cuarto, sacó a relucir su carácter y capacidad de reacción, para endosar a Italia un 8-0 que despejaron de una vez el camino al sufrido triunfo. Fue cuando respondieron los más veteranos y acostumbrados a momentos de tantísima trascendencia, para sepultar al rival y certificar el pase a cuartos.