BALONCESTO

El año más feliz de Robert Swift

El año más feliz de Robert Swift
Robert Swift escancia sidra en el Paseo de Begoña. / ARNALDO GARCÍA

El 'exNBA', que debutó con el Círculo el 25 de febrero de 2018, se ha adaptado plenamente a Gijón y desea seguir «muchos años» en el club

VÍCTOR M. ROBLEDO

La presencia de Robert Swift no pasa desapercibida para los vecinos que pasean por Begoña una mañana de febrero primaveral. «¡Ahí Robert, con estilo!», le grita uno de ellos mientras el jugador norteamericano, con sus 2.16 metros de altura y su enorme envergadura, escancia un culín de sidra con la destreza de un asturiano cualquiera. Swift cumplió ayer un año como jugador del Teslacard Círculo Gijón y su balance de este tiempo es inmejorable. «Estoy muy, muy feliz», asegura a EL COMERCIO.

El 'exNBA' debutó con el equipo gijonés el 25 de febrero del pasado año en un partido ante el Universidad de Oviedo en el que firmó 16 puntos, 14 rebotes y 4 tapones en apenas 21 minutos. Más de 500 espectadores acudieron entonces al pabellón de La Arena atraídos por la historia de un hombre que empezaba de cero en la quinta categoría del baloncesto español tras una vida de película, en la que pasó de la gloria de su centenar de partidos en la NBA a verse en la cárcel por episodios relacionados con las drogas, el asalto a una vivienda o la tenencia ilícita de armas.

Aquella etapa quedó atrás y hoy Swift disfruta de la decisión que tomó cuando su amigo Mike Kuethe, entonces en las filas del Círculo, le propuso que lo acompañara a España. A diario se le puede ver por el paseo de Begoña, a pocos metros del piso en el que vive con sus compañeros Pieter Prinsloo, Martyce y Dave Baltus. También son frecuentes sus paseos por la playa de San Lorenzo, que le sirven como terapia para sus problemas en las rodillas. Ricardo, del Llagar de Begoña, se encarga de servirle la comida en el restaurante cada día. La pandilla de amigos de su novia gijonesa lo ha integrado como a uno más y juntos disfrutan del ambiente sidrero en el barrio de La Arena o en el Pueblo de Asturias.

Swift incluso se suelta poco a poco con el castellano, que está aprendiendo por su cuenta con un libro de gramática y viendo programas de televisión. «Gijón es una ciudad muy bonita, diferente a California. Allí tenemos cuarenta y cinco grados en verano. La gente aquí es muy amable y estoy encantado», admite. El deseo del jugador es prolongar su estancia en Asturias por muchos años: «Estoy muy contento en el Círculo. Nacho y su gente lo están haciendo muy bien en el club y ojalá yo pueda seguir aquí más tiempo».

«Es un lujo para nosotros»

Si la decisión queda en manos del club, Robert Swift permanecerá en Gijón y en el Círculo «hasta que él quiera». «Es un lujo para nosotros tener un jugador de las características deportivas y del nivel humano de Robert. Es una súper estrella. Creo incluso que no lo estamos aprovechando bien ni nosotros ni el Patronato o la Federación. Debería tener un mayor protagonismo», asegura Nacho Galán. El técnico del Teslacard Círculo destaca que el 'exNBA' «está ayudando mucho a sus compañeros y siempre está dispuesto a participar en actos en colegios o similares»,

La llegada de Swift marcó un antes y un después en la historia de un club fundado hace solo dos veranos. Sin tiempo apenas para asimilarlo, el nombre del Círculo comenzó a aparecer en medios de comunicación de todo el mundo gracias a su fichaje. «Nosotros sabíamos que iba a tener mucha repercusión, pero no imaginábamos que tanta. Aquello nos sobrepasó un poco, porque el club no estaba preparado aún para una explosión así», admite Nacho Galán, que considera a Swift «el mejor jugador que ha venido a jugar nunca a Asturias y seguramente uno de los mejores en toda España».

Solo un mes después del anuncio de su incorporación, el equipo de marketing del Círculo cifró en más de 400.000 euros el impacto que tuvo en los medios. Superado aquel revuelo mediático, Swift disfruta ahora de la segunda oportunidad que la vida le ha dado en Gijón.

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