Recital de la Selección camino de semifinales

Ricky Rubio, Juancho Hernangómez, Oriola, Colom y Beirán celebran el triunfo del equipo español. /  EFE
Ricky Rubio, Juancho Hernangómez, Oriola, Colom y Beirán celebran el triunfo del equipo español. / EFE

España, con una formidable actuación coral y un segundo cuarto memorable, da una lección ante Serbia y jugará contra Polonia

AMADOR GÓMEZMADRID.

Ante Serbia, gran favorita al oro y la selección más en forma del Mundial, España se creció, dio un recital (81-69), sobre todo en un segundo cuarto memorable, y selló como líder su clasificación para cuartos camino de las semifinales, de la lucha por las medallas, ya que evitó a Argentina en el primer cruce y mañanas se enfrentará a Polonia.

Contra el rival más temible, la selección firmó su mejor partido del campeonato, con una formidable actuación coral y, contra pronóstico, mininizó al equipo serbio, anulado por la sobresaliente defensa de los jugadores de Sergio Scariolo y el importante paso al frente que se dio en ataque, con una extraordinaria mejoría y un 31% en el lanzamiento exterior (9 de 29 triples). Serbia, en cambio, hasta encontrarse con España, llevaba un 47% en triples, pero ante un rival dirigido con maestría por Ricky Rubio y con un sacrificio colectivo impresionante, con otra exhibición defensiva, se quedó en un 16% (3 de 19), sobrepasada por un rival que dio una lección de sacrificio y despliegue y por fin funcionó en el aspecto ofensivo que tanto se echaba en falta.

Con España tan habituada a regular en los grandes torneos y a ir de menos a más, Sasha Djordjovic había asegurado que no se iba a dejar engañar por la selección de Sergio Scariolo, porque era consciente de que este equipo, cuando empiezan los campeonatos de verdad, se transforma y dar un giro radical en busca de sus objetivos, con un orgullo y un carácter competitivo que nunca se pueden poner en duda.

Así volvió a ocurrir contra Serbia, frente a la que España exhibió galones de verdadera campeona, valiente, esforzada, con escasos momentos de desconexión, pese a la esperada reacción de los balcánicos, que redujeron una desventaja de 21 (63-42) a ocho (77-69 a dos minutos del final) y con un juego fantástico en un parcial previo al descanso. De la mano de Ricky (19 puntos, con dos de tres triples, cinco rebotes y cuatro asistencias) y con Víctor Claver (14 puntos, siete rebotes para 24 de valoración) de nuevo inmenso en defensa.

Tras ese festival salpicado de esfuerzo, presión, velocidad y acierto de un bloque que fue demoledor en dicho cuarto en todos los terrenos, España fue capaz de contener el intento de recuperación de una Serbia que, además de un enorme talento, también destila muchísimo orgullo, pero que esta vez tuvo que rendirse ante la capacidad de trabajo global de una selección que ahora incluso podría salvarse de chocar contra Estados Unidos en una hipotética semifinal y que ve más cerca el pasaporte directo a los Juegos Olímpicos de Tokio.

Fue de tal calibre la lección colectiva que España dio ante Serbia que la selección relanzada otra vez también desde el banquillo por Scariolo acabó con 98 de valoración de equipo, frente a 73 de Serbia, y con 21 asistencias, provocando que el subcamhasta 17 balones en un choque en el que el equipo llevado por Ricky por fin pudo correr y divertirse, y no sólo en ataque, sino también en defensa, generando antes del descanso un cortocircuito letal en el rival, con un segundo cuarto casi perfecto.

La puntilla

España desquició a Serbia y la descalificación de Jokic por dos ténicas en el tercer parcial con 51-39, ya sólo fue la puntilla para el conjunto de Djordjevic, después de que en el parcial coronado con un 32-17, con un quinteto de bajitos (Llull, Ribas, Rudy, Claver y Willy), España comenzase su impresionante escalada, culminada después por un equipo en el que volvió a mandar Ricky, que pasó a defender a Bogdanovic, para que el resto se exhibiese con una defensa zonal grandiosa. A Claver le tocó marcar a Bjelica, que se quedó en blanco antes del descanso.Por primera vez alineó Scariolo de salida a Oriola en vez de a Claver para permitir que el ala-pívot valenciano del Barça, que ha ido progresando sin freno y ya se salió ante Italia, ofreciese otra demostración defensiva.