Salvadores pone rumbo a la tierra prometida

Ángela Salvadores, durante un partido con el Uniqa Sopron./
Ángela Salvadores, durante un partido con el Uniqa Sopron.

La jugadora asturiana fue elegida por Los Ángeles Sparks en el puesto 31 del 'draft' de la WNBA y ahora luchará por hacerse un hueco en la mejor liga del mundo

DANI BUSTO GIJÓN.

Durmió poco. Fue temprano a la cama, pero se despertó a la una y media de noche. Después estuvo pendiente del ordenador, a la espera de noticias. Y así se mantuvo hasta las tres menos cuarto de la madrugada, justo cuando empezaron a llegarle numerosos mensajes al teléfono móvil. La jugadora asturiana Ángela Salvadores, actualmente en las filas del Durán Maquinaria Ensino Lugo, de la Liga Femenina 1 de baloncesto, fue elegida por Los Ángeles Sparks en el puesto 31 del 'draft' de la WNBA, la liga femenina de la NBA estadounidense.

«Me empezó a escribir la gente, amigas de Duke -jugó una temporada en el equipo universitario-, y entre eso y el subidón, casi no dormí», confiesa la ovetense. La escolta, de 22 años, ya había tenido contacto con alguna de las franquicias estadounidenses, que habían mostrado interés por 'ficharla' en este 'draft' celebrado durante la madrugada del jueves. Por eso ella estuvo en vilo -«tenía la esperanza de que me eligieran»-, pero sin hacerse excesivas «ilusiones, porque luego te puedes llevar un palo».

Salvadores es la octava jugadora española de baloncesto que entra a formar parte del draft de la WNBA, un proceso de selección con el que las franquicias norteamericanas ponen a prueba a los talentos más prometedores. En el de este año, además, otras dos jugadoras españolas fueron seleccionadas: Maite Cazorla, por el Atlanta Dream, y María Conde, por el Chicago Sky.

Finalizada la temporada con el Ensino Lugo, la jugadora asturiana se mantiene a la espera de conocer más detalles sobre su próxima aventura. Lo que tiene claro es que esta selección ha sido solo el primer paso. Ahora tendrá que ganarse un puesto en el equipo californiano. «La plantilla de estos equipos suele ser de 16 o 17 jugadoras, pero la liga la jugarán doce», recuerda Salvadores. «Que te seleccionen es algo súper importante, pero luego tienes que ir allí y demostrar que vales», añade. La temporada de la WNBA comenzará el próximo 24 de mayo y finalizará el 8 de septiembre. Unas fechas, por tanto, que no interfieren en las competiciones como la Euroliga y que le permitirán regresar a Europa tras su experiencia en Estados Unidos.

Sobre Los Ángeles Sparks, equipo ganador del anillo de la WNBA en 2016, Salvadores asegura que «tiene una plantilla con gente veterana muy buena», y explica que ya conoce a varias de sus integrantes porque «también juegan en la Euroliga». De hecho, allí se reencontrará con Alana Beard, con quien coincidió en el Perfumerías Avenida, de Salamanca.

La jugadora que regresará a Estados Unidos en mayo será muy diferente a la que ya estuvo allí en el curso 2015-2016, cuando defendió los colores de la Universidad de Duke. «Ahora tengo muchísima más experiencia, he jugado dos temporadas y media en la Euroliga, también 'la final four', y he aprendido a jugar con gente profesional muy buena», enumera la asturiana, quien destaca que ha mejorado en varias facetas y también en la «manera de ver el juego».