«He vivido un crecimiento absoluto al lado de Scariolo»

Jorge Lorenzo, con su medalla, en el Centro Niemeyer. / MARIETA
Jorge Lorenzo, con su medalla, en el Centro Niemeyer. / MARIETA

«Mi próximo proyecto ya está en marcha ya que, en unos días, volveré a Madrid para dirigir a mi nuevo equipo» Jorge Lorenzo Ayudante del seleccionador español de baloncesto

VÍCTOR M. ROBLEDOGIJÓN.

Ayer, a mediodía, atravesaba, silencioso, la puerta de salidas del aeropuerto de Asturias sin llamar demasiado la atención. Jorge Lorenzo, nacido en en Avilés, lo tiene todo bajo control. Y ahora, además, con una medalla de oro como ayudante en el Mundial de China de Baloncesto del seleccionador nacional, Sergio Scariolo. El responsable de una forma de hacer y un modelo de gestión deportiva que funciona al máximo nivel.

-¿Qué tal la celebración? No sé si con todo el cansancio acumulado de tanto trabajo les quedaban fuerzas para celebrar.

-Fue realmente maravillosa. Llegamos desde China y la primera parada fue el Palacio de la Zarzuela, donde nos recibió el rey Felipe VI. Después fuimos hasta la Moncloa para ver al presidente Pedro Sánchez. Y allí nos subimos al autocar descapotable que nos llevó hasta la plaza del Colón. Las calles están llenas de gente por todos los sitios. La acogida y el cariño que nos brindaron fueron espectaculares. Una experiencia inolvidable.

«En la Selección hay muy buen ambiente, pero también mucho trabajo y disposición»

-Imagino que habrá sido un honor haber podido aportar su trabajo en una hazaña así.

-Para mí ha sido todo un honor poder ser parte de esta experiencia, de todo, de un momento histórico, y poder aportar mi granito de arena con mi trabajo. Ha sido un placer, un verdadero orgullo, algo que recordaré de por vida porque creo que es algo que no he asimilado aún. Viéndolo con un poco de perspectiva será todo mejor.

-Sus inicios como entrenador en Avilés coincidieron con las primeras medallas de la 'generación de oro'. ¿Se imaginaba formando parte de todo esto?

-Llevo entrenando desde los 17 años y ahora mismo tengo 34. Comencé a jugar al baloncesto en el patio de mi colegio. Después me pasé al Avilés Sur, donde comence a compatibilizarlo ya con la faceta de entrenador. Estuve en el Marcos del Torniello, también en el Palacio Valdés, ABDA Avilés y Atlética Avilesina. Y, en medio, creamos un club llamado Innobasket. Después entrené en Oviedo, Gijón y Mieres. Y, el año pasado, ocupé el banquillo del Torrejón de Ardoz y este próximo lo haré en el del Centro Madrid. Ver las medallas por la tele de la llamada 'generación de oro' fue una pasada. Pero en la vida se me hubiera ocurrido verme en esta situación. Uno siempre tiene su pequeño sueño, una idea de que puede pasar algún día, pero piensas que no será posible.

-Con las ausencias que hubo en la convocatoria y lo larga que fue la clasificación por las 'ventanas', ¿se esperaba hace unos meses que este equipo alcanzara un éxito así?

-Al final lo importante es el trabajo. Desde la primera 'ventana' para la que me convocó Sergio Scariolo vengo trabajando con este conjunto. Hay algo que el técnico siempre resalta: 'En esta Selección va entra y sale gente, pero lo importante es el equipo'. El planteamiento que hemos hecho es el de trabajar para lograr el máximo grado de excelencia, para competir al máximo nivel. El objetivo era alcanzar este punto y el trabajo realizado se ha hecho para conseguirlo. Después, evidentemente, la competición puede llevarte a un sitio u otro. Pero las ambiciones eran las máximas.

-¿Cuál cree que es la clave del éxito de este grupo? Desde fuera se habla mucho del buen ambiente que hay en el vestuario y de la predisposición siempre a trabajar.

-Hay muy buen ambiente para trabajar. Aunque suene a tópico, el trabajo funciona como una familia. Todos los jugadores están siempre ayudando al de al lado y aportándole cosas, y eso, al final, hace más compacto al equipo. Es uno de los puntos fuertes. Hay buen ambiente, pero también mucho trabajo y disposición a él. Como decía Scariolo al final del partido de la final, el baloncesto nos ha devuelto lo que le hemos dado.

-¿Qué tal el trabajo con Scariolo? Usted es una persona muy joven, pero lleva ya unos cuantos años entrenando. Imagino que en parte creció viéndolo como referente.

-Desde el primer momento ha sido espectacular. Siempre que hablo con la familia y los amigos les digo que esto es como un máster par mí. En su momento, yo tenía un blog en el que escribía de baloncesto y se me ocurrió hacerle una pequeña entrevista por correo electrónico. Le pregunté si era él el que respondía personalmente. 'Por supuesto', me dijo. A partir de ahí me concedió un par de entrevistas más. El trabajo a su lado es increible. He vivido un crecimiento absoluto junto a él.

-Dentro del equipo de técnicos de la Selección, ¿hay alguna materia concreta en la que delegue más en usted?

-Dentro del trabajo que realizamos, yo me encargo un poco de coordinar la labor de todos los entrenadores y aporto también mis ideas en las parcelas que tengo definidas. Después, tengo un trabajo específico que es analizar el rendimiento táctico durante el partido. Para ello he creado una aplicación, que quiero comercializar, con la que estudio el rendimiento de los sistemas tanto nuestros como del rival. Durante el partido, doy información a los entrenadores para que vean en qué puntos hemos tenido mejor rendimiento y también peor. Después, en el descanso, antes de la charla de Scariolo con los jugadores, el técnico ve toda esa información para entrar en el vestuario y transmitir a los jugadores esos datos.

-¿Tiene ya pensado dónde colocará la medalla?

-Sinceramente, no lo he hecho. Estaré con mi familia y amigos para que la vean y la disfruten. Pero seguro que encontraré un buen lugar para tenerla bien presente de cara al futuro.

-¿Cuáles son sus proyectos?

-El próximo proyecto ya está en marcha. En unos días volveré a Madrid para entrenar al equipo en el que estaré este próximo año. Y después continuaré con el trabajo que estoy haciendo con la aplicación de rendimiento táctico. También tengo en mente otro proyecto que en breve trataré de publicarlo.