La ametralladora del Toscaf Atlética

Aitor Rodríguez es un especialista en romper defensas. /  MARIETA
Aitor Rodríguez es un especialista en romper defensas. / MARIETA

«Ayudo al equipo en todo lo que puedo y espero que el domingo podamos celebrar el ascenso con nuestra gente, sería un premio al trabajo de años» Aitor Rodríguez repite como máximo goleador y es el jugador clave en ataque

NACHO GUTIÉRREZ AVILÉS.

Un jugador no gana partidos sin la ayuda de sus compañeros, sin el equipo. Pero bueno es tener al máximo goleador, esa pieza que cuando hay que jugársela tiene el brazo armado para percutir en las porterías rivales. Y en el Toscaf Atlética Avilesina Juan Muñiz cuenta con esa arma, una auténtica ametralladora, Aitor Rodríguez Domínguez.

Por segundo año consecutivo el jugador formado en el Bosco y curtido en la Atlética fue el más productivo del grupo B de la Primera División con 223 dianas con media superior a siete por partido: «Trato de ayudar al equipo en todo lo que puedo. Es cierto que destacas por los goles, pero también me gusta defender», subraya un jugador atrevido, que explota como sus compañeros virtudes alejadas de la pura fuerza.

Aitor aprovecha «la rapidez, la agilidad en las fintas», para abrirse camino entre las duras defensas. Mide 1.77 pero juega en primera línea, de central o lateral, según tercie. Con esa altura «está claro que necesitamos jugar muy rápido para abrir los huecos por los que entrar para lanzar con ventaja». Nuestro protagonista es el que más se distingue en estas lides, además de ser habitual lanzador de penas máximas, pero el equipo «tiene jugadores que son muy desequilibrantes». Ponemos el nombre quienes escoltan a Aitor a la hora de ver puerta con facilidad: el extremo Cristian Murias, que ha marcado en la liga regular 157 goles, más de cinco por partido, y Víctor Tejerina, que suma 111.

Esos goles harán falta en la fase de ascenso para lograr el sueño: «El equipo lleva muchos años trabajando muy bien y subir es el mejor premio. Vamos a luchar por ello y contamos con el apoyo de nuestra gente para conseguirlo». Las condiciones no son las ideales por las bajas, «estamos acostumbrados porque así llevamos toda la temporada». Para Aitor «una de las claves pasa por ganar el primer partido por todo lo que supone, dos puntos y una gran dosis de confianza. Somos un equipo joven y los nervios pueden jugar en contra, como pasó al final en el partido con el Safa, aunque jugamos en casa y eso tiene que ser un plus».