Braulio levanta al Toscaf ante el Xiria

Braulio, a la derecha, se dispone a deter un lanzamiento del Xiria. /  OMAR ANTUÑA
Braulio, a la derecha, se dispone a deter un lanzamiento del Xiria. / OMAR ANTUÑA

Los avilesinos mostraron su mejor versión impulsados por el meta, que estuvo sublimeEl triunfo de ayer supone opciones de ascenso para el equipo de Juan Muñiz, que depende de que los gallegos venzan a un Sarriá intratable

SANTY MENOR AVILÉS.

El Cafés Toscaf Atlética Avilesina recuperó sus señas de identidad para superar al Calvo Xiria (25-24) en un partido emocionante y muy vistoso para los aficionados, por lo que el polideportivo de La Magdalena, lleno hasta la bandera, pudo disfrutar de lo lindo con los suyos. «En el primer partido jugamos asustados y esta vez fuimos nosotros mismos. Jugando así se puede ganar o perder, pero las sensaciones son distintas», resumía el técnico Juan Muñiz al final del encuentro.

Fue una tarde mágica para el balonmano avilesino. La afición estuvo más enchufada si cabe que el viernes y el equipo salió mucho más acertado a la cancha desde el primer minuto. La defensa del Xiria no era la del Sarriá y, sobre todo Aitor, encontró bastantes espacios para lanzar. Sin embargo, la defensa avilesina todavía no estaba del todo ajustada y a los cinco minutos el marcador señalaba un 3-3. Había partido.

Poco a poco el Toscaf se fue entonando en todas las facetas del juego y comenzó a mandar en el electrónico, pero una serie de pérdidas propiciaron el 14-14 a dos minutos del descanso. La cosa se complicaba y Xiria logró irse al vestuario 14-15 arriba, pero Braulio ya había entrado en cancha y estaba calentando la maquinaria.

La segunda parte fue una exhibición del joven meta avilesino que, alentado por la grada, se puso el disfraz de Adolfo y Sergio Rozada, todo en uno, y comenzó a sacar balones de todas las formas y maneras: arriba, abajo, con el pie y con la mano. En los momentos delicados aparecía su figura y los atacantes encontraron la inspiración para volver a poner ventajas en el marcador de entre dos y tres goles.

Sin embargo, a diez minutos del final llegó el atasco avilesino. Xiria volvió a mejorar defensivamente y el Toscaf no era capaz de encontrar tiros sencillos. Fue entonces cuando el maestro Juan Muñiz sacó la pizarra e introdujo a Veleda de pivote en ataque y a Dani Rubio como organizador. Veleda aprovechó su cuerpo y anotaría dos goles que serían fundamentales.

En un último minuto de infarto, con el banquillo del Xiria pidiendo un tiempo muerto que nunca fue concedido, el Toscaf logró la victoria por la mínima (25-24), por lo que llegará con un hilo de vida a esta última jornada. El conjunto avilesino (-4) necesita que el Xiria (+2) gane a Sarriá (+9) a las 10.30, y vencer a las 12.30 al Algemesí por una diferencia de goles que supere la que tenga el Sarriá si pierde frente al Xiria. Una carambola que no preocupa a Juan Muñiz, pues «lo importante es que los chavales jueguen como hoy -por ayer- y sigan aprendiendo de partidos de este tipo».