«Entreno embarazada. Nunca peligró mi contrato y eso debería ser lo normal»

La entrenadora Andrea Martínez, en el Braulio García./ARNALDO GARCÍA
La entrenadora Andrea Martínez, en el Braulio García. / ARNALDO GARCÍA

«Nuestras carreras deportivas son más cortas. En pocos lugares te ayudan a conciliar y hay que elegir. Es triste y tiene que cambiar»

JOSÉ LUIS CALLEJAGIJÓN.

Ha sido la primera entrenadora de balonmano en los 81 años de historia del Grupo Covadonga y vuelve a romper barreras. Andrea Martínez (Gijón, 1980) dirigirá hoy a su equipo infantil masculino en casa, en el Campeonato de España, y lo hará a poco más de dos semanas de dar a luz. Agradece a su marido y a sus compañeros el apoyo que le han dado a lo largo de la gestación y que le ha permitido seguir en activo. «Mi club me facilita las cosas y en ningún momento he visto que mi contrato, deportivo y laboral, corra peligro. Parezco una privilegiada porque 'me dejan' seguir entrenando, pero esto debería ser lo normal. No una excepción», asegura.

-Ha sido la primera mujer entrenadora de balonmano en el Grupo y se prepara para la fase final a pesar de estar en avanzado estado de gestación.

-Estar embarazada es una posibilidad que, por mi condición de mujer, se ha podido dar en cualquier momento de mi carrera deportiva. Surgió ahora y bienvenido sea. Aunque tenga que cuidarme más, estoy embarazada, no enferma. Tengo que agradecer a mi marido especialmente que haya respetado y apoyado mi idea de seguir entrenando y a Chechu Villaldea y a la directiva del Grupo el esfuerzo que han hecho por solicitar y organizar este sector del Campeonato de España que empieza hoy. Aunque me encuentro perfectamente, sé que si no fuera en casa, no podría estar en el banquillo y llevamos dos años trabajando para ello. Esta competición será la más especial de mi vida.

Equipo infantil del Grupo. De izquierda a derecha, Carlos, Samuel Arias, Alejandro Montoto, Curro, Sergio, Víctor, Alejandro López, Raúl, Andrea Martínez, Jorge, Adrián Frade, Adrián Sandoval, Miguel, David, Samuel Martínez, Álvaro e Iker.
Equipo infantil del Grupo. De izquierda a derecha, Carlos, Samuel Arias, Alejandro Montoto, Curro, Sergio, Víctor, Alejandro López, Raúl, Andrea Martínez, Jorge, Adrián Frade, Adrián Sandoval, Miguel, David, Samuel Martínez, Álvaro e Iker. / Arnaldo García

-¿Cómo se encuentra? ¿Qué tal lleva los entrenamientos?

-La verdad que estoy teniendo un embarazo de diez, sin molestias, ni náuseas, ni subí mucho de peso. He estado y estoy muy activa, lo que me ha permitido dirigir entrenamientos y partidos con total normalidad.

-¿Conoce algún caso como el suyo en Asturias o en España?

-Espero y confío que se haya dado alguno, pero no conozco ninguno. Lo más parecido ha sido la situación de Jessica Alonso, que ha compaginado su embarazo con su papel de delegada en la selección femenina, pero se trabaja distinto y por semanas de concentración, no a diario como yo.

-¿El deporte le ha ayudado a llevar bien el embarazo?

-Por supuesto. Físicamente me encuentro genial. Llevo toda mi vida haciendo deporte. Primero, balonmano. Cuando me retiré, empecé a practicar crossfit y ahora, embarazada, acudo por las mañanas al cursillo de postparto que se lleva a cabo en el Grupo a través del SAFYS y me ayuda tanto a controlar el peso como a sentirme muy activa especialmente en estos últimos meses. El deporte es un aliado de la salud. Si es bueno para uno mismo, entiendo que es imprescindible, por supuesto controlado, cuando te encuentras en mi estado.

-¿El avanzado estado de gestación le ha impedido hacer algo en su rutina como entrenadora?

-Absolutamente no. Sí es verdad que tengo más cautela. Sobre todo, para no chocar con los / las jugadoras, pero me considero una privilegiada por lo bien que 'me ha tratado' el embarazo. En más de una ocasión hasta se me olvida que llevo un bebé dentro y he lanzado y fintado con el balón

-¿Cómo reaccionaron los niños que entrena?

-Esta temporada dirigí al infantil masculino y al senior femenino. Las mayores lo han vivido casi de manera tan intensa como yo y sé que mi hijo va a tener las mejores 'tías deportistas' que podía imaginar. En cambio, los niños no me han dicho nada en general. No sé bien si es por vergüenza, la edad o por qué, pero hemos tratado de normalizarlo en todo momento. Un embarazo, siempre y cuando no sea de riesgo como en mi caso, creo que hay que llevarlo con naturalidad.

-¿Y los padres y las madres?

-Además de alegrarse, me han cuidado en todo momento, especialmente las mamás que, al principio, estaban un poco asustadas. Chechu, Víctor, Alexis y el resto de mis compañeros de sección siempre están con que 'no me altere mucho', pero saben que para entrenar y dirigir soy muy intensa. Sin embargo, me facilitaron un montón las cosas, porque somos una sección que trabaja en equipo.

-Entrenadora y en activo a punto de dar a luz. ¿Es un paso más en visibilizar la igualdad de género?

-Estamos acostumbrados a ver hombres deportistas en el campo y a las madres con los niños en la gradas orgullosos. Estos padres no pierden ni un solo día de su carrera deportiva, ni contratos de trabajo, ni se les rescinde su vinculación con sus equipos. Nosotras, en la mayor parte de los casos, retrasamos la maternidad mientras estamos en activo para no tener que parar a media temporada. Antes, si querías fichar por un club, firmabas cláusulas anti-embarazo y hoy en día es ilegal. Parezco una privilegiada porque 'me dejan seguir' entrenando en mi estado. En el Grupo en ningún momento vi que mi contrato tanto deportivo como laboral corra peligro, pero es que esto debería ser lo normal. En Europa ya ves jugadoras bajando a sus hijos tras los partidos cuando ganan títulos. En España debería de verse también. No dejo de pensar en el momento en que mi hijo anime en la grada a mis equipos con su padre.

-¿Qué opinión tiene el papel de las mujeres como entrenadoras y en el deporte en general? ¿Queda aún mucho por avanzar?

-Las mujeres estamos tan preparadas como los hombres para dirigir equipos y ser tan profesionales como ellos, pero aunque la situación mejora, económicamente no estamos al mismo nivel. Nuestras carreras deportivas, si quieres formar una familia, son en muchos casos más cortas, porque en pocos lugares te ayudan a conciliar y debes elegir. Triste, pero es una realidad que intentamos cambiar. Cuando se habla de cualquier deporte, si las protagonistas son mujeres siempre va con el adjetivo 'femenino' detrás. Si no, se sobrentiende que es masculino. Hay que dejar de hablar del sexo del entrenador o del deportista y centrarse en la valía del trabajo de la persona.

-¿Qué opinión le merecen los regalos que recibieron las ganadoras del campeonato asturiano de squash?

-Me parece un despropósito del que casi prefiero no hablar.