Entrerríos, un gigante entre niños

Raúl Entrerríos se hace una fotografía con todos los asistentes a esta clase magistral, desarrollada en Moreda. /  CAROLINA SANTOS
Raúl Entrerríos se hace una fotografía con todos los asistentes a esta clase magistral, desarrollada en Moreda. / CAROLINA SANTOS

«Lograr la clasificación para los Juegos de Tokio sería cerrar una etapa muy bonita de mi carrera. Creo que nos merecemos estar en esa competición»

A. MENÉNDEZGIJÓN.

Minutos antes de las doce de la mañana, el pabellón de Moreda, repleto de niños, aguardaba impaciente a la espera de Raúl Entrerríos. El gijonés, uno de los mejores deportistas de la historia del Principado, gigante del balonmano a nivel nacional e internacional, accedía a las instalaciones deportivas en coche, instantes antes de recibir la ovación de los presentes.

Dispuesto a pasar un buen rato en compañía de los más pequeños, en una iniciativa organizada por la Asociación de la Prensa Deportiva, horas antes antes de la gala del deporte asturiano. «Siempre es un motivo de orgullo que te galardonen estando en mi casa. Que te sigan teniendo en cuenta es una satisfacción», apunta Entrerríos, que recibió el 'primer accésit', por su exitosa trayectoria.

Hasta un centenar de jóvenes que sueñan con algún día ser como el gijonés, vestidos de corto, de todos los clubes gijoneses participaron en el encuentro: Liberbank, Gijón Jovellanos, Grupoastur Balonmano, Balonmano Gijonés, Real Grupo de Cultura Covadonga, Azabache y Estadio. En calidad de entrenadora del cadete del Liberbank, Marizza Faría, que también colabora en el campus de Entrerríos que arranca este domingo, también estuvo entre los presentes.

«Es un motivo de orgullo que te galardonen en casa», dice el jugador gijonés

Se dilató unos segundos su llegada, aumentando la expectación de los presentes, sobre todo de los más pequeños. Primero formaron un corrillo alrededor del atleta gijonés. Los más lanzados se atrevieron a hacerle una pregunta al jugador del Barcelona.

Uno de ellos, incluso, le robó una sonrisa cómplice al capitán de 'los Hispanos' cuando le preguntó por la dolorosa eliminación de su equipo en Copa de Europa ante el Montpellier. También se lanzó a hacerle una pregunta David Pellitero, íntimo de Entrerríos, desde que coincidieran en la selección júnior.

Junto al histórico capitán del Juanfersa, que logró 711 goles en sus once temporadas en la elite, estaban más amigos del 'Hispano', como Fernando Manuel López, Pablo Fernández o Sergio Álvarez. «Para mí es un placer estar aquí con todos vosotros», se presentó el capitán de la selección', dispuesto a romper a sudar en una hora y media de «clase magistral» de balonmano.

«Cerrar una etapa en Tokyo»

El gijonés empezó a jugar balonmano siendo un niño, con apenas cinco años. Con treinta -convertido en capitán de los Hispanos-, Entrerríos encara el último año profesional de su carrera, que ha estado repleta de éxitos. «Lograr la clasificación para Tokyo 2020 sería cerrar una etapa en mi carrera. Creo, además, que nos merecemos estar ahí, después de la dura experiencia de no lograr participar en Río», señala, «siempre con cautela y, primero, con la cabeza en el Europeo».