BALONMANO

Miki cambia el extremo por el banquillo

Pablo Fernández, Miki Nedelcu y la pequeña Paola. / E. C.
Pablo Fernández, Miki Nedelcu y la pequeña Paola. / E. C.

La rumana se retira tras 20 años en activo al igual que hizo su marido en 2018 y será la delegada del Liberbank. Su hija ya entrena para ser su relevo

J. L. CALLEJAGIJÓN.

Miki Nedelcu Munteanu (Bacau,1981) puso fin la temporada a dos décadas como jugadora profesional de balonmano. «No pensé que triunfaría en tantos equipos y que acabaría ganando un título», subraya la que fuera extremo del Liberbank Gijón, que ahora pasará a ser la delegada del equipo. La zurda rumana, esposa del jugador gijonés Pablo Fernández -compañero de los hermanos Entrerríos en el Grupoastur, quien también batalló en varias canchas de la geografía nacional durante veinte años- no imaginaba en 1999, cuando quedó campeona de Europa juvenil con la selección de su país, que su trayectoria iba a ser tan longeva. Los ascensos con el Elche, Castro y el citado conjunto gijonés, con el que cumplió el sueño de conseguir un título, figuran en su palmarés. Antes de iniciarse en el que fue el deporte de su vida, destacó en tenis y también como jugadora de voleibol.

Recuerda que, antes de su llegada a España, jugó en la máxima categoría en Rumanía y que en 2001 surgió la posibilidad de iniciar una aventura en el extranjero como otras compatriotas suyas. «Mi representante me comentó la posibilidad de irme a Francia o Noruega, pero le dije que allí hacía mucho frío, por lo que se presentó la opción de Alicante».

A orillas del Mediterráneo llegó con la mítica Mihaela Ciobanu, la que defendió con éxito la portería de la Selección Española y quien en ese momento le dijo a esta gijonesa de adopción que tenían que dejar de hablar su idioma, «que había que espabilar y que deberíamos comunicarnos en castellano».

Y así fue, porque esa misma campaña conoció a su marido, quien marcó su larga vida deportiva. «Fue un flechazo desde el primer momento», explica. Desde entonces sus caminos fueron siempre paralelos. Vivieron ya juntos un año después en Gijón cuando ella fichó por el BMG y él por el Naranco.

La siguiente parada de ambos fue en Zaragoza, tiempo en el que Nedelcu jugó en La Jota Garbel y Castelldefels, momento en el que su pareja militó en el Aragón y el Huesca. A continuación recalaron en el Elche y el Almoradí masculino, respectivamente, y después la hasta ahora jugadora de La Calzada estuvo dos años en Castro Urdiales, fase en la que Pablo Fernández jugó en el Teka y en el Bidasoa.

De este amplio periplo, la polivalente jugadora rumana valora mucho «los ascensos con el Elche y el Castro, en los que contribuí con goles decisivos». Pero lo mejor estaba por venir. En 2009, su esposo fichó por el Medicentro (Gijón Jovellanos) y Nedelcu se sumó al proyecto del Marina Park en Santander, pero ni siquiera acabó la temporada ante los impagos del club cántabro en la que considera su «peor experiencia». Ese mismo año (2010) fichó por el Mavi (actual Liberbank), pero a continuación hizo un paréntesis de temporada y media para ser madre.

Después, esta 'guerrera' de las canchas sentía que le faltaba un deseo por cumplir, algo que no había conseguido en su anterior etapa. Eso le llevó a regresar al equipo gijonés. Tanto Diego como Alberto, junto con el ya fallecido presidente Miguel Álvarez, construyeron un proyecto ganador. En este sentido, Miki Nedelcu subraya que «sentía que no podía faltar y volví al equipo».

Su regreso coincidió con la conquista del único título de la historia del balonmano asturiano. «Sabía que mi retirada se acercaba después de tantos años y que me faltaba algo, por lo que la Copa de la Reina fue hacer realidad un sueño.

La veterana jugadora, que seguirá vinculada al equipo desempeñando la función de delegada, ya tiene relevo generacional. Se trata de su hija Paola, de siete años, quien ya da sus primeros pasos en la práctica de un deporte que ha.

«La llevé a entrenar y le gusta, pero no la quiero agobiar, pero tanto a mí como a su padre nos hace mucha ilusión que practique nuestro deporte».