BALONMANO

El sueño compartido de la familia Faría

Yeruti y Marizza Faría, en el pabellón de La Arena. /  JOAQUÍN PAÑEDA
Yeruti y Marizza Faría, en el pabellón de La Arena. / JOAQUÍN PAÑEDA

La capitana del Liberbank, Marizza, y su hija Yeruti disputarán este fin de semana, cada una en su categoría, la Copa de la Reina en Baracaldo

ANDRÉS MENÉNDEZ GIJÓN.

A partir de este viernes la plantilla del Liberbank Gijón defenderá en Baracaldo el único título logrado por el balonmano asturiano en categoría absoluta durante su historia: la Copa de la Reina. En esta fase final confluyen en esta ocasión las ilusiones de una madre y una hija. La madre es Marizza Faría, capitana del cuadro gijonés y una de sus referencias sobre el parqué. La joven es su hija Yeruti, que debuta en la MiniCopa cadete que se disputa de forma paralela.

La temporada pasada, la pequeña de las Faría ya acompañó a su madre cuando levantó la copa en Málaga. «En esa ocasión ella no pudo participar. Me apoyó desde la grada. Lloraba y lloraba de emoción cuando me vio ganar», relata Marizza.

El jueves desde La Calzada parte el autocar donde viajan los sueños de la familia Faría. Los equipos senior y cadete del Liberbank se desplazarán juntos y permanecerán alojados juntos pero, a partir de este viernes, cada uno tendrá que competir por separado. «Espero que tengamos tiempo para animarnos la una a la otra, aunque dependerá de los horarios. De momento a ellas les tocar jugar el viernes a primer hora y nosotras tenemos partido justo después. Creo que tendrán tiempo para animarnos», apunta la madre.

Ayer, como cada día, Marizza acude a su trabajo en el gimnasio 'Imagen'. Hace turno de mañanas y después entrena con el Liberbank. A primera hora de la mañana descuelga el teléfono para avisar a su marido, Christian, de que tenga tiempo para recoger a su hija, Yeruti, estudiante del instituto Emilio Alarcós. Cerca de las tres de las Faría se citan con EL COMERCIO.

Marizza no solo trabaja en un gimnasio, es capitana del Liberbank y madre de Yeruti: también dirige al infantil del equipo de balonmano de La Calzada. En el infantil destaca una joven paraguaya de catorce años, también capitana del equipo y que promocionará con las cadetes en la MiniCopa. Su apellido es Faría. Conocida como 'Tuti'. Su hija. «No tengo nada de enchufe. Al contrario, como es mi madre me exige más y está muy cerca de mi», cuenta Yeruti.

Madre, técnico y referente

Desde hace semanas esta familia paraguaya, afincada en el barrio de Laviada, comparte una doble ilusión: que madre e hija puedan salir campeonas en la Copa de la Reina.

Pero el sueño de las Faría no es nuevo. Comparten una pasión heredada: el balonmano. Es el resultado del amor y admiración que siente 'Tuti' por su madre. Apiladas en dos sillas del gimnasio, Yeruti explica de donde le viene su cariño por el balonmano. «Desde pequeña he acompañado a mi madre a los entrenamientos. Me fijaba en ella, en sus movimientos. Es mi madre y, también, mi referente. Ojalá pueda ser como ella», admite 'Tuti', ante la atenta mirada emocionada de su Marizza que por momentos contiene las lágrimas. «Yo nunca la he obligado a nada. Siempre le he dicho a mi hija que es libre para practicar el deporte que considere oportuno».

Pero la admiración de la pequeña de las Faría por su madrte no era un asunto menor. Con el tiempo, incluso, empezó a adquirir los mismos movimientos. «Cuando juega mucha gente me dice que en mi juego ve reflejado el de ella», explica, de forma tímida. Mientras que Marizza, cauta, aguarda un futuro optimista a su hija: «Creo que tiene muchas condiciones, pero debe mejorar muchas cosas. Es demasiado competitiva y le cuesta asumir las derrotas. Con el tiempo podrá convivir mejor con perder. Tiene que caer muchas veces para que sea mejor jugadora. Necesita aprender a convivir con la derrota. Cuanto más pierdes, más aprendes».

A partir de este viernes, el sueño compartido de las Faría (y de toda una familiar)se convertirá en realidad. Juntas, pero separadas, competirán por el deporte familiar que mejor cuenta sus historias y por la oportunidad de hacerse con una (o dos) Copa.