El Toscaf paga la novatada

El pivote Silverio, que marcó cuatro goles y realizó su mejor partido desde su regreso a las canchas, lanza a portería. /  MARIETA
El pivote Silverio, que marcó cuatro goles y realizó su mejor partido desde su regreso a las canchas, lanza a portería. / MARIETA

El conjunto avilesino nunca se encontró cómodo ante el poderoso SarriáLa defensa se fue entonando con el paso de los minutos, pero el ataque se topó una y otra vez contra los defensores y el meta catalanes

SANTY MENOR AVILÉS.

Primer ensayo y primer error del Cafés Toscaf Atlética Avilesina en una fase de ascenso a División de Honor Plata. El conjunto avilesino, presa del nerviosismo por la magnitud del evento, no consiguió ser él mismo ni mostrar sus señas de identidad ante un Sarriá (20-25) que, a imagen y semejanza de un funcionario, llegó a la oficina, cumplió su jornada laboral y se fue para su casa con todos los deberes hechos.

La fiesta inicial se empezó a truncar pronto. Con La Magdalena a reventar y un ambiente espectacular, en la salida a pista las sensaciones eran buenas. Los jugadores del Toscaf sonreían y parecían preparados para el reto. Sin embargo, cuando los colegiados señalaron el inicio del partido, se vio a dos equipos muy distintos. La diferencia de envergadura se hizo notar, las 'tablas' también y para colmo la fortuna se fue del lado catalán, con hasta tres lanzamientos a la madera locales en los primeros diez minutos de juego. Con 2-7 en el marcador, Juan Muñiz paró el partido con un tiempo muerto.

Nada le salía al Toscaf. Tanto la defensa como Coke sufrían con los lanzamientos exteriores de Lozano y Arnau y, cuando éste se lesionó por un 'pinchazo' en la espalda, apareció en escena Ballester para unirse a la fiesta. La defensa visitante 'secó' a Aitor y a Puig, que jamás encontraron ni ritmo de juego ni espacios y tanto ellos como el resto de sus compañeros se toparon con un guardameta, Pau Guitart, que ayer se habría ganado una convocatoria para la selección nacional, exhibiendo una agilidad, unos reflejos y una sobriedad dignas de otra categoría.

Todo este cóctel tuvo como consecuencia el resultado de 7-13 en el marcador. Tras el descanso se esperaba una reacción del Toscaf, sobre todo en ataque, pero tardó en llegar. El inicio de período volvió a ser malo y Juan Muñiz tuvo que parar el partido a los cinco minutos con un 8-17 en el marcador. Sin prácticamente opciones de victoria fue cuando el Toscaf apretó el acelerador y jugó a tumba abierta con el objetivo de acercarse en el electrónico.

Con algún espacio más entró en juego Costoya, que, valiéndose de su potente salto y su envergadura, perforó la portería rival hasta en seis ocasiones, demostrando una realidad por todos conocida: el Toscaf tiene complicado competir con equipos cuya talla media es alta. Aitor, perfectamente sujetado por sus marcadores, no consiguió encontrar un tiro limpio en todo el partido, y Puig se quedó en blanco, desmoralizado después de que sus lanzamientos más claros no acabaran en la red.

La reacción avilesina final, con el equipo arropado hasta el final por la grada, dio como resultado el 20-25 final, un resultado que debe dar moral a los de Juan Muñiz de cara el partido de esta tarde, a partir de las 20.15 horas frente al Calvo Xiria. El Toscaf llegaba a la fase para aprender y la de ayer fue una buena lección sobre la que seguir edificando. La plantilla es joven, la actitud muy buena y el techo todavía está lejano. Toca seguir trabajando.

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