Dani Navarro brilla en los Pirineos

El corredor asturiano del Cofidis, batido al final por Cummings e Ympey, dice que «estoy triste por no ganar, pero contento, porque me veo fuerte para los próximos días»

J. L. C. GIJÓN.

Dani Navarro no se lo pensó dos veces. En la primera etapa de montaña de este Tour de Francia 2016, ayer entre L'Isle Jourdain-Lac de Payolle (162,5 kilómetros), pudo estrenarse en la 'Grande Bouclé'.

«Era la primera etapa que tenía en mente y no dudé en atacar», confesaba ayer a EL COMERCIO el ciclista asturiano, que añadió en este sentido que «estoy triste por una parte por no haber conseguido la victoria de etapa que tuve en la mano, pero por otra estoy contento porque me encuentro bien, me veo con fuerzas, que es lo importante a estas altura de la carrera».

Había perdido tiempo en las primeras etapa, pero nada más empinarse la carretera, allí apareció su mejor versión. «Fue una lástima porque Cummings iba muy fuerte, pero lo volveré a intentar en los próximos días», aseguró el ciclista forjado en la Escuela de Las Mestas.

Sobre lo que fue el desarrollo de la etapa explicó que «me metí en la escapada buena y di batalla hasta el final, si bien lo más importante es que estuve ahí con los mejores».

Dani Navarro tuvo varias veces este año la victoria en sus manos, tanto en el País Vasco, donde hizo un segundo puesto, como en otras carreras de principios de temporada. Pero se ha preparado a conciencia para este Tour y ayer dejó claro que no se quiere ir de vacío. En la carrera más importante del mundo fue noveno en la general en 2013. Sin embargo, lo que anhela es alzar los brazos en la ronda gala para entrar en la historia.

En lo que fue la etapa, se produjo una primera fuga con 29 corredores en el kilómetro 50. Posteriormente, Nibali fue el primero en pasar por la cota de cuarta categoría a 45,4 kilómetros de meta con cuatro minutos de ventaja. Sky y Movistar tiraban para que no se fuera demasiado el líder, que ya contaba de salida con cinco minutos de ventaja.

El pelotón controlaba, pero poco más porque la diferencia no se reducía, camino del duro Aspin. A 20 kilómetros de meta, con la escapada rota en pedazos, la diferencia del primero, Stephen Cummings (Dimension Data), era de cinco minutos sobre el pelotón de los favoritos. El grupo del líder y Nibali venía a 30 segundos de Cummings.

Nada más empezar el Aspin, Nibali tensó la cuerda y se quedó con cinco compañeros solamente: Van Avermaet, Dani Navarro, Howes, e Impey.

A 15 de la línea de meta, Nibali apretó y se quedó solo con el gijonés Dani Navarro e Impey, a 22 segundos de Cummings. Atrás atacó Barguil, pero su ataque no fue lejos.

Pero el británico es de los tíos serios cuando ataca. Cummings se cansó un poco de tirar del ciclista asturiano y de Impey y su ventaja se fue hasta los 45 segundos a cinco kilómetros de culminar la cota. Por la cima, Cummings pasó con un minuto sobre Navarro e Impey, que habían dejado a Nibali, que pasó a 1:40 y a 2:40 lo hizo Van Avermaet. Atrás se movió Alaphilippe pero por la cima ya estaba cazado. Y en el descenso ya nadie le cogió.

Greg Van Avermaet, también en la escapada, conserva el liderato y aumenta su diferencia hasta los 6:36 con Julian Alphilippe.

El grupo de los líderes (sin Pinot) entró, sin ataques finales, porque se cayó el arco del último kilometro a su paso y les detuvo.

Rememorando a 'el Tarangu'

La carrera llega hoy a Bagnéres-de-Luchon, donde José Manuel Fuente, 'el Tarangu', logró su primera victoria en el Tour. Fue en la etapa 14 de la edición de 1971 hace 35 años. Al día siguiente, el mítico corredor asturiano repetía victoria en Superbagneres, haciendo historia para el ciclismo del Principado.

Hoy en la segunda pirenaica, entre Pau y Bagnéres de Luchon, de 184 kilómetros, habrá cuatro puertos. Se empieza con el Tourmalet (categoría especial), para seguir con la Hourquette D'Arcizan (segunda categoría), Val Louron (primera) y Peyresourde (primera), con la cima a 16 kilómetros de meta.