«Regreso con la cabeza bien alta, hice un buen Tour»

El ciclista gijonés Dani Navarro, con el brazo en cabestrillo y la rodilla izquierda vendada, en el paseo del Muro. /
El ciclista gijonés Dani Navarro, con el brazo en cabestrillo y la rodilla izquierda vendada, en el paseo del Muro.

«No voy a poder entrenarme en estas semanas para llegar en forma a la Vuelta. No cuento con volver a correr esta temporada»

DANI BUSTO GIJÓN.

La rodilla le quedó, como se dice coloquialmente, como un cromo. Y lleva el brazo en cabestrillo (se le diagnosticó una rotura de omóplato con luxación de hombro). El ciclista Dani Navarro (Gijón, 1983) sufrió una grave caída en la antepenúltima jornada del Tour de Francia, finalizado el pasado domingo, que le forzó a retirarse cuando aspiraba a lograr el premio de la combatividad. Ahora ya descansa en Gijón, donde se recupera de las heridas y piensa ya en volver a dar guerra con el Cofidis la próxima temporada.

¿Qué tal se encuentra?

Bueno, poco a poco. Tengo bastante dolor sobre todo en el hombro y también en la rodilla, porque tengo en ella muchos puntos. Así que ahora me lo tomo sin prisa. No llegaré a tiempo para la Vuelta a España. Ni tampoco cuento con volver a correr esta temporada. Tengo que estar tres semanas con el brazo en cabestrillo, lo quitaré el 15 de agosto, y no voy a poder entrenarme en este tiempo para llegar en forma a la Vuelta.

¿Cómo afronta ahora su recuperación?

No tengo necesidad de apurarme por tratar de ir a la Vuelta porque no voy a llegar al cien por cien. Y después de septiembre no hay muchas más carreras. Así que trataré de recuperarme muy bien. A ver si empiezo a entrenar para la siguiente temporada y recupero la pierna, porque va a tardar en cicatrizar. En cuanto al omóplato, se me sale el hombro, así que intento no moverlo porque lo tengo dislocado. Es importante curarlo bien para que no me dé problemas en el futuro.

¿Y cómo están los ánimos?

Los ánimos están bien. Estoy contento porque hasta el momento de la caída estaba haciendo un buen Tour. No pudimos lograr una victoria de etapa, pero regreso con la cabeza bien alta. En ese momento, iba tercero en la general de la montaña, fuimos protagonistas, lo intentamos en varias ocasiones y he cogido mucha experiencia para volver el año que viene y poder rematar.

Le vimos en cuatro escapadas y logró entrar cuatro veces entre los cinco primeros de cada etapa.

Sí, logré dos terceros puestos y un cuarto. Estoy contento por haber cogido las escapadas. No es nada fácil. Hay que llegar en un buen momento de forma en las piernas. Y rematar es muy difícil porque los corredores que estamos ahí somos los mejores del mundo. Es muy difícil ganar.

La caída fue un lance de mala suerte.

Sí, porque me tiraron. Al final, si te caes tú solo y te rompes el omóplato, te da rabia, pero que un corredor te haga un interior y te tire, porque llueve, es mala suerte. No había necesidad de ir a tanta velocidad como iba él. Caí contra el asfalto y ya noté que estaba mal.

El Tour fue ganado por Froome. Parece el más fuerte ahora mismo, arropado por su equipo, el Sky.

Es un gran bloque. Es el mejor equipo del mundo y, cuando se ponen a tirar, dan mucho miedo porque llegan al último puerto cinco o seis del mismo equipo. La gente dice que no ataca nadie, pero porque es imposible. Van a un ritmo muy grande y luego ves a cuatro o cinco con Froome... Y así es muy difícil.

¿Desde el Cofidis ya le han transmitido su apoyo?

Estoy muy contento de cómo me han tratado. Hice un buen Tour. Y tanto el mánager como sus jefes me han mandado mensajes de apoyo. Eso reconforta. Y tengo el premio de seguir un año más con ellos.