Un maillot rojo con sello asturiano

Samuel Sánchez, Dani Navarro e Iván Cortina creen que la corta distancia de la etapa aportará más emoción y nerviosismo

IVÁN ÁLVAREZ GIJÓN.

«Asturias vuelve a ganar el protagonismo que se merece, con dos etapas muy buenas y espectaculares», apunta Samuel Sánchez, que celebra el regreso al recorrido de la Vuelta a España de las escarpadas rampas de L'Angliru. El emplazamiento del coloso asturiano en el libro de ruta de la prueba, a las puertas de coronar al portador definitivo del maillot rojo en Madrid, aumentarán el protagonismo de un puerto destino a dilucidar la identidad del sucesor de Nairo Quintana en el palmarés de la ronda española.

«Es una etapa veinte. Va a ser súper decisiva porque se suben puertos muy duros y las fuerzas ya no son las del principio», expone Dani Navarro sobre la última cima que deberá acometer de una Vuelta a España, tras una jornada breve en kilometraje, pero preñada de obstáculos hacia la línea de meta. «Es una etapa muy dura y muy corta, lo que va a provocar que sea muy nerviosa. Va a propiciar que nadie se reserve porque son solo 120 kilómetros y la última ascensión va a ser mortal», indica Samuel Sánchez, con una visión similar a la de Iván Cortina.

«Al final L'Angliru siempre es L'Angliru, pero así también va a ser un poco más emocionante. Igual así pueden darse ataques desde muy lejos al estilo de Contador», aventura el prometedor ciclista del Bahrain Mérida. «Siempre que hay una etapa corta la carrera va muy loca. La fuga seguramente no se haga, porque siempre hay gente fuerte en la general. La Cobertoria se subirá a mil y eso va a provocar que se llegue a L'Angliru con mucha fatiga y los que tengan algo de fuerza serán los que atacarán», analiza Samuel Sánchez sobre el desarrollo de una etapa que define como «sino la más decisiva, una de las que más de la Vuelta a España.

Antes el pelotón llegará a Gijón en una jornada ilusionante para Dani Navarro. «Esa una etapa que conozco bien porque llevo rodando porque desde muy pequeño llevo rodando por allí. Las fuerzas no serán las del principio y me puede venir bien», señala el ciclista de Cofidis, satisfecho con el recorrido de la ronda española. «Es una Vuelta que me viene bien porque se adapta a mis condiciones y hay varias llegadas en sitios por los que entreno como Sierra Nevada, Asturias y Andorra», confiesa el gijonés, esperanzado en poder completar un buen papel en casa escudado en el mayor conocimiento del terreno.

«La etapa de Gijón creo que será de escapada. Esa subida a San Martín de Huerces casi nadie la conoce de los que están ahora en el pelotón internacional, porque era una subida clásica que se hacía en la Vuelta a Asturias, pero la última vez que se pasó creo que fue en el año 2009. Es una etapa para escapada, pero también para atacar y hacérselo pasar mal a alguien de la clasificación general», analiza Samuel Sánchez, que alerta de la posibilidad de dar la sorpresa en un puerto «con tres kilómetros bastante duros», como recuerda Cortina. «Es una etapa muy guapa y suelen dejar que se vaya la fuga», indica el joven gijonés. «Hace bastante que no se sube y eso nos puede beneficiar a los que somos de aquí», señala Navarro, ilusionado con el tramo asturiano de una Vuelta España que, como revela Samuel Sánchez, cuenta con «muchas etapas trampa».