Asturias se reinventa en La Vuelta

Asturias se reinventa en La Vuelta

El pelotón tendrá su primer contacto con el asfalto asturiano el día 7 con una etapa llana entre San Vicente de la Barquera y Oviedo | Una vertiente inédita del Acebo y La Cubilla, claves en el recorrido de la edición

VÍCTOR M. ROBLEDOGIJÓN.

Pocas personas conocen mejor que Luis Pasamontes y Jorge Fonseca dos de los secretos mejor guardados de la nueva edición de la Vuelta a España. El primero, exciclista profesional, vivió durante buena parte de su infancia y adolescencia en una de las primeras casas que uno encuentra al ascender el Acebo por su vertiente ciclista tradicional. El segundo, cicloturista aficionado, ha convertido el puerto de La Cubilla en una especie de segundo hogar. Hasta el punto de haberlo ascendido exactamente en 556 ocasiones desde que lo descubrió a principios de los noventa. Ambos coinciden al señalar que los finales de etapa en Asturias serán «determinantes» un año más para decidir el ganador de la carrera.

En esta edición, el pelotón afrontará tres etapas en Asturias. Antes de las dos jornadas de pura montaña, los corredores tendrán una primera toma de contacto con el asfalto asturiano el 7 de septiembre, con una etapa de 188 kilómetros entre la localidad cántabra de San Vicente de la Barquera y Oviedo. Entremedias, los corredores pasarán por Ribadesella, Colunga, Villaviciosa y Granda. A priori, la victoria se resolverá al sprint frente al teatro Campoamor, punto en el que se situará la meta, aunque el perfil del recorrido también parece una oportunidad para las escapadas largas.

El domingo 8 de septiembre, Día de Asturias, la región celebrará su festividad por partida doble en el ámbito deportivo ya que la llegada de la Vuelta coincide con la disputa en El Molinón del partido internacional entre España e Islas Feroe, que servirá como homenaje a Quini. Ese día, el pelotón profesional regresará al Acebo, con un doble paso por dos de las vertientes del coloso de Cangas del Narcea. «El primer paso es el habitual, por donde sube la Vuelta a Asturias. Es una ascensión dura, aunque no van a tener que hacerla hasta el final, sino hasta los últimos tres kilómetros de la meta», explica Luis Pasamontes, uno de los corredores más importantes que ha dado el ciclismo asturiano en las dos últimas décadas.

El cangués, que espera poder presenciar la etapa en directo, cree que los kilómetros previos a la segunda ascensión van a ser «muy tensos y emocionantes, porque todos los equipos van a querer estar bien posicionados». «En esa vertiente lo más duro es el inicio, dos kilómetros en los que coges mucha altitud. Los primeros cinco kilómetros son inéditos, pero el tramo final es el mismo que el de la subida tradicional», explica. La Vuelta, eso sí, ha ido un paso más allá para reinventar el histórico puerto asturiano, según destaca Pasamontes. «En la propia cima se va a poner un poco de cemento para llegar a unos repetidos que están a unos doscientos metros. Es una zona cercana a la capilla. Va a servir para tocar el techo del Acebo, porque no hay nada más alto que eso».

«La etapa reina»

Para Luis Pasamontes, la jornada entre Tineo y el Acebo «va a ser la etapa reina de la Vuelta a España». «A mí me gustan las etapas por debajo de doscientos kilómetros, porque invita a que los ciclista se muevan. En ese caso creo que lo van a hacer entre el Connio y el Pozo de las Mujeres Muertas», afirma el excorredor asturiano, que destaca además los tres mil novecientos metros de desnivel acumulado de la etapa. «La gente viene cansada después de dos semanas de competición y pueden encontrarse además un día de calor máximo, con muchísima humedad. Ese detalle va a ser determinante».

El pelotón no tendrá descanso tras la exigente etapa del Acebo. Solo un día después, el lunes 9 de septiembre, la Vuelta a España descubrirá por fin La Cubilla, un puerto muy demandado por los cicloturistas asturianos desde hace muchos años. A Jorge Fonseca le impresionó por su belleza la primera de sus 556 ascensiones hace casi treinta años. «Es el puerto más guapo de España con mucha diferencia. Yo he viajado mucho por los Alpes, los Pirineos y los Dolomitas y pocos pueden igualar esto», asegura el corredor aficionado.

Fonseca destaca de La Cubilla su regularidad. «Hay zonas un poco más duras que otras, pero raro es el sitio en el que la pendiente pasa del ocho por ciento», resume el ovetense. En su opinión, la clave de la carrera puede estar en los kilómetros previos al inicio de la ascensión.

La etapa partirá de Pravia, con pasos por San Lorenzo y La Cobertoria. «Son puertos muy duros», advierte Fonseca, «y en La Cubilla, al ser un puerto relativamente fácil en cuanto a desniveles, van a poder subirlo a velocidades endiabladas, así que creo que quien esté justo lo puede pagar».

Fonseca destaca el contraste que supone la incursión de La Cubilla respecto a otros puertos ya clásicos en la Vuelta a España. «Es todo lo contrario a la tendencia de los últimos años. Es un puerto muy largo, de dieciocho kilómetros de ascensión, no uno de los muros por los que se ha apostado últimamente. Creo que quien no lo conozca va a quedar alucinado», adelanta el cicloturista asturiano.

Dentro exactamente de dos semanas, Asturias volverá a ser juez de una nueva edición de la Vuelta a España. La innovación y la tradición se mezclan un año más ante los ojos del mundo ciclista.