Una caída aleja a Mikel Landa de los puestos de cabeza en el Tour

Van Aert celebra su triunfo de etapa. /  EFE
Van Aert celebra su triunfo de etapa. / EFE

AFPALBI.

El belga Wout van Aert (Jumbo-Visma) se adjudicó ayer en Albi la décima etapa del Tour de Francia, al término de la cual el francés Julian Alaphilippe (Deceuninck-Quick Step) consolidó su maillot amarillo, después de que varios favoritos como su compatriota Thibaut Pinot, el colombiano Rigoberto Urán, el danés Jakob Fuglsang o el australiano Richie Porte perdieran tiempo por los abanicos. El peor parado fue el español Mikel Landa, que sufrió una caída y cedió más de dos minutos.

Detrás de la escapada del día (integrada por Tony Gallopin, Natnael Berhane, Anthony Turgis, Mads Würtz, Christian Odd Eiking y Michael Schär) se produjo un primer aviso a 64 kilómetros de meta, a iniciativa del Ineo, pero todo quedó bajo control antes de que a 38 kilómetros de Albi los Deceuninck movieran la carrera con ayuda del viento. El propio Alaphilippe echó una mano antes de que los compañeros de Thomas (Luke Rowe, Gianni Moscon y Dylan van Baarle) apretaran más el paso.

El grupo Pinot, Urán y Fuglsang llegó a acercarse a una docena de segundos a falta de veinte kilómetros para la meta, pero no pudo conectar y la brecha comenzó a aumentar a causa del trabajo del equipo Ineos, relevado luego por los compañeros de los esprínters.

En el esprint final de esta etapa de 217,5 kilómetros, Van Aert superó por los pelos al italiano Viviani. El joven belga, de 24 años, triple campeón del mundo de ciclocrós en el pasado, debuta en el Tour este año y viene de sumar dos victorias de etapa en el Criterium del Dauphiné.