Un club cicloturista para Gijón

Una representación de los componentes de La Creme. / A. GARCÍA

La grupeta 'La Creme' estrena una sede abierta a todos los amantes del ciclismo

A. M. GIJÓN.

«Queríamos un lugar donde poder reunirnos, conocer gente y compartir nuestra afición por la bicicleta en un ambiente agradable». Esta es la idea con la que diez gijoneses comenzaron a crear el proyecto que desde ayer es una realidad.

Frente a la playa de San Lorenzo, concretamente entre la escalera cinco y seis, se ha instaurado el club 'La Creme', que ayer abrió sus puertas al público. La intención de este grupo de jóvenes es la de «fomentar el ciclismo en Gijón y así poder reunir a cuanta más gente mejor para compartir nuestra pasión por la bicicleta», destaca Cristian Pastrana, uno de los diez socios fundadores de la grupeta, que hace un llamamiento para ampliar el grupo a nuevos socios.

Un vestuario con duchas y taquillas personalizadas, una zona para poder hacer rodillo, un pequeño taller y una zona diseñada como garaje para las bicicletas de los usuarios forman la planta baja del local.

Todo ideado para que la práctica del ciclismo «sea lo más rápida y cómoda posible durante la semana para aprovechar cualquier momento de respiro que nos conceda el trabajo sin pasar por casa», cuenta Cristian.

«Aquí lo tenemos todo porque también lavamos los malliots y culottes con la lavadora que tenemos en el vestuario», añade.

El local lo completa la primera planta, que adquiere una labor más social. Una pequeña cafetería con vistas al mar es la antesala de un amplio salón donde «desayunamos todos juntos antes de cada salida en bicicleta», recuerda Diego Baeza, otro de los socios fundadores de este club.

Los fines de semana es cuando más socios hacen utilidad de los servicios, por ello «solemos apuntar en el chat que tenemos en común quién viene a desayunar, no nos falta de nada». Entre la cafetería y el salón lucen todas las prendas que la grupeta ha creado. Camisetas, gorras, malliots y culottes tiñen de granate y negro una de las paredes.

Pero no solo el café es una bebida que se relacione con el ciclismo. También hay tiempo para las cervezas. «Creo que es el mejor momento de todos, cuando llegamos después de dar una vuelta y tomar una cerveza todos juntos en el salón», indica Cristian.

«Lo mejor son las piquillas que se crean porque siempre somos dos o tres los que intentamos llegar los primeros a la cima de cualquier puerto», dice Diego entre risas. «Lo mejor es que a veces nos picamos hasta en el carril bici», apunta.

El plan de 'La Creme' pasa por reunir a cualquier cicloturista en el local o lo que es lo mismo, atraer a aficionados que tengan en común el amor por la bicicleta. «No nos centramos en los profesionales porque nadie de aquí lo es», subraya Diego. «Estamos abiertos a que cualquiera se haga socio y pueda disfrutar de las instalaciones. Cada socio tiene su propia llave magnética y entra y sale cuando quiere», explica.

Convencidos e ilusionados de la creación de una nueva casa del ciclismo en Gijón, que cuenta con más de 32 kilómetros de carril bici, estos diez gijoneses dieron el pistoletazo de salida a la sede de 'La Creme' rodeados de amigos y familiares.