Igor Antón: «Ahora estamos en retroceso»

Entrevista con Igor Anton, ciclista/
Entrevista con Igor Anton, ciclista

«No somos muy optimistas con el ciclismo español, el futuro está muy difícil», analiza el veterano corredor vasco antes de arrancar el Giro en Belfast

JAVIER BRAGADOMadrid

Igor Antón correrá por primera vez el Giro de Italia sin un maillot naranja. Se vestirá con azul del Movistar con el dorsal 123 y ayudará Nairo Quintana en el intento del colombiano para subir a lo más alto del podio. «Tengo que adaptarme al equipo, disfrutar porque va a ser nuevo para mí todo. En ese sentido tengo que aprender yo también. He tenido con otro rol y he tenido que cambiarlo un poquito y, si aparece una oportunidad, aprovecharla», cuenta el vasco sobre su nueva etapa. Quintana es uno de los favoritos para llegar con el maillot rosa a Trieste, el 1 de junio, y el de Galdácano anticipa una nueva oportunidad para ilusionarse. «Sin duda alguna es una fortuna haber descubierto ese tipo de corredor, cogerle con esa edad, en ese equipo. Ahora es una referencia y esperamos que eso se contagie también al resto», asegura Antón, quien acude a Italia con 25 días de competición y 3947 kilómetros recorridos.

El Giro de 2014 contendrá otras novedades aparte del segundo clasificado del Tour de 2013. Empezará en Belfast y recorrerá durante el primer fin de semana Irlanda del Norte. Es otro paso más de la apertura del mundo de las dos ruedas, una transformación del ciclismo que Antón observa desde varias perspectivas. Ahora se prepara para la ronda italiana, su preferida de las grandes por el ambiente y con una semana final «dura», pero no pierde de vista la situación actual. «No somos muy optimistas con el ciclismo español. He visto la evolución del Euskaltel y del ciclismo desde que empezaba a montar en bici con 10 años hasta ahora que tengo 30. Iba subiendo, subiendo y ahora en los últimos años ha ido cayendo. Se han puesto los listones muy altos con los resultados con Contador, con Induráin, con los mundiales de Freire o con lo la medalla olímpica de Samuel Sánchez. Parece que tiene que ser así de fácil. Al final es bueno, pero ahora se viene un poco en tu contra porque está difícil mejorar o incluso igualar. Esperemos que Valverde, Purito y otros corredores vayamos cubriendo ese nivel», explica el vizcaíno.

¿El futuro? «Está muy difícil. Se están abriendo otras fronteras como Colombia e Inglaterra, que tiene dos equipos 'World Tour'. El ciclismo se está globalizando mucho para bien pero también en otras cosas para mal porque en el sentido clásico siempre se ha dado en Europa y lo importante es que no desaparezcan carreras de mucha antigüedad. Hay que tener una mezcla de las dos cosas, no sólo vivir dentro de tu burbuja. Hay que salir pero hay que respaldar las carreras antiguas porque son las que han hecho llegar donde este deporte ha llegado, pero también me gusta conocer diferentes lugares ¿A quién no?», señala Antón.

Por el momento, el ciclista vasco afrontará tres semanas en una de las rondas por etapas más clásicas, la que inunda las carreteras italianas con una atmósfera transmitida de generación a generación. El mejor resultado de Antón en 2014 fue un quinto puesto en una etapa del Giro del Trentino, pero no ha olvidado su ascensión triunfal al Zoncolán en 2011. Será su tercera participación en una atmósfera que le encandila. Para la nueva carrera espera conceder el protagonismo a Nairo Quintana. No hay momentos para la melancolía ni para las quejas por su nuevo papel después de salvarse del paro en invierno. «He pasado momentos duros. 2013 fue como una montaña rusa y no sabía si seguiría en este mundillo», reconoce.«Quizás he tenido muchos momentos en el Euskaltel de responsabilidad de tener que liderar y a veces se hace duro. En ese sentido es otro ciclismo, otro tipo de acomodo. Quiero aportar algo propio», repasa.

Antón ayudará al su jefe de filas en su lucha por la general con Joaquín 'Purito' Rodríguez, Cadel Evans, Michele Scarponi; Rigoberto Urán, Domenico Pozzovivo o incluso Daniel Martin y Rafal Majka. Después, cuando el 1 de junio el pelotón cruce la última línea de meta, el corredor vasco podrá volver a reflexionar sobre el mundo de las dos ruedas. Ahora, sólo puede mandar un aviso y un deseo: «El ciclismo ahora está en retroceso, pero esperemos que sea para coger impulso».