Dani Navarro: «Seguiré una semana en observación hasta estabilizar la contusión en el pulmón»

Dani Navarro, durante su traslado al hospital Tor Vergara de Roma, en el autocar de su equipo./E. C.
Dani Navarro, durante su traslado al hospital Tor Vergara de Roma, en el autocar de su equipo. / E. C.

El ciclista gijonés Dani Navarro explica a EL COMERCIO, desde el hospital de Roma, que «me empujaron y no pude evitarlo»

J. L. CALLEJAGIJÓN.

Dani Navarro aún lleva el miedo y también el golpe en el cuerpo. El gijonés se fracturó la clavícula derecha y tres costillas y tiene una fuerte contusión pulmonar, con un hemotórax, fruto de la caída que sufrió en la etapa de martes del Giro, entre Orbetello y Frascati, de 225 kilómetros, a solo seis de la línea de meta. Ahora le aguarda una buena Tor dosis de paciencia. Permanecerá unos siete días aún en observación el hospital Tor Vergata de Roma.

El ciclista gijonés de 35 años, acompañado desde la tarde de ayer por su esposa Noelia Cerón, aún no sabe lo que ocurrió. Así lo explica desde la capital italiana a EL COMERCIO. «No me explico cómo acabé en el suelo porque el accidente se produjo en una montonera a pocos kilómetros de la meta». «No pude evitarla, sobre todo porque sentí un fuerte empujón de un corredor», precisa.

Apenas dos días después del percance, el ciclista asturiano del Katusha solo piensa en su recuperación, aunque es plenamente consciente de que tendrá que echarle un buena dosis de paciencia. «De momento me han dicho que tendré que estar en observación una semana más o menos hasta que se me estabilice la contusión que tengo en un pulmón, luego ya se verá», subraya.

Tras la carrera transalpina de veintiún días, Navarro contaba con participar este verano en el que sería su décimo Tour de Francia desde que dio el salto a profesionales en 2005. En este sentido, no quiere hacer ningún tipo de cábalas, aunque no se resigna a pensar que «la temporada se haya acabado aún para mí». Lo que más le duele al ciclista forjado en la Escuela de Las Mestas es que «me encontraba en un gran momento de forma». «Me da mucha rabia irme así porque me había preparado muy bien para este Giro», se lamenta.

Prueba de ello es que, tras destacar en la montaña de la Vuelta al País Vasco frente a los más destacados escaladores, realizó una más que aceptable crono el pasado sábado en el arranque del Giro y entró siempre en estas primeras etapas en el pelotón principal, lo que le hizo finalizar entre los veinte primeros de la clasificación general.

El objetivo que tenía marcado Dani Navarro en esta nueva edición de la carrera italiana era ayudar a su jefe de filas en el Katusha-Alpecin, Ilnur Zharakin. «Tanto él como todo el equipo tenían un gran confianza en mí y venía con fuerzas para responder ya que llegué con sensaciones muy buenas, pero ahora me tengo que irme a casa sin terminar una gran carrera como el Giro».

Las caídas parecen perseguir al veterano ciclista gijonés durante la últimas temporadas. Especialmente desde 2013, cuando dejó de ser gregario en el Astana, bajo las órdenes de Alberto Contador, y pasó a ser uno de los líderes del Cofidis, escuadra con la que ganó la Vuelta a Murcia, una etapa de la Vuelta a España y logró dos valiosos dos 'top ten': uno en la ronda española y otro en el Tour de Francia.

Y es que el asturiano 'besó' el asfalto en 2015 en la Vuelta a Andalucía y también en la Vuelta a Cataluña, mientras que un año después se rompió la clavícula izquierda, con una fisura en la tibia, en la ronda gala camino del Mont Blanc. También se fue al suelo en la Vuelta al País Vasco en 2017 y se rompió el hombro, aunque tiró de pundonor para hacer la Vuelta a España y el Tour antes de operarse a finales de la temporada.

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