Un Tour de mucha altura

La edición de 2019 incluye por primera vez seis cimas con más de 2.000 metros de altitud

FERNANDO ITURRIBARRIA PARÍS.

Será un Tour de mucha altura. En 2019 la carrera francesa va a subir a lo más alto. Su libro de ruta incluye por primera vez seis cimas de más de 2.000 metros de altitud. Tres de ellas (Tourmalet, Tignes y Val Thorens) forman parte de las cinco metas en subida. La ronda gala acaricia el cielo para desafiar la hegemonía del Sky, ganador de seis de las siete últimas ediciones. Con el kilometraje contra el reloj reducido a la mínima expresión, el itinerario dado a conocer ayer en París acumula 30 puertos, más que los 26 de 2018, los 23 de 2017 y los 28 de 2016. El centenario de la creación en 1919 del 'amarillo' se presta para ser un festín de escaladores.

«A más de 2.000 metros te duelen las piernas un montón y te entra una fatiga terrible», recordó Miguel Induráin, invitado por la organización a la ceremonia. El coloso navarro posó en el escenario con el francés Bernard Hinault y el belga Eddy Merckx, los otros pentacampeones vivos de la prueba ciclista por etapas más importante del mundo.

El galo Jacques Anquetil, el otro socio del selecto club de los cinco, hace tiempo que ingresó en la gloria de los inmortales y el estadounidense Lance Armstrong ha visto borrados por dopaje sus siete triunfos consecutivos entre 1999 y 2005. El británico Chris Froome aspira a anotar su quinta victoria y suceder en el palmarés a Geraint Thomas, su compatriota y compañero de equipo en el Sky.

Con 3.460 kilómetros programados del 6 al 28 de julio, el Tour de 2019 saldrá de Bruselas, patria chica de Merckx, en homenaje al cincuentenario del último título del 'caníbal'.

«Para ganar el Tour hay que ser buen escalador y en 2019 más que nunca», dictaminó su director, Christian Prudhomme, convencido de que «a más de 2.000 metros se producen cambios fisiológicos que alimentan la incertidumbre». «A muy alta altitud la falta de oxígeno va a ser un factor a tener en cuenta por los corredores, que no están acostumbrados a tanta acumulación de ese tipo de esfuerzos», analizó el director deportivo de la carrera, Thierry Gouvenou. Duelen las piernas y la fatiga es terrible. Palabra de Induráin.

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