CICLISMO

La larga lista de ciclistas rechazados por el Tour

Richard Virenque, en el Tour de 1998. /  REUTERS
Richard Virenque, en el Tour de 1998. / REUTERS

La ronda francesa ha vetado, con éxito o no, a Virenque, Saiz, Di Luca, el equipo Astana, el Fuji y a Tom Boomen, a quien no pudo excluir en 2009

J. G. P.

Los días previos al Tour tienen peligro. En 1998, la policía de aduanas francesa se incautó de un alijo de productos dopantes en un coche del equipo Festina. Ahí se desató el 'caso Festina'. Los ciclistas de la formación gala acabaron en el calabozo y el dopaje se adueñó de la información ciclista durante casi una década. Una de las consecuencias de aquel escándalo fue el intento de veto del Tour a Richard Virenque, líder del Festina, en la edición de 1999. La dirección de la ronda gala también quiso prohibir la presencia de Manuel Saiz, entonces director del equipo Once. Los dos asuntos terminaron en el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS) y en ambos la resolución fue desfavorable al Tour.

No es tan fácil aplicar el derecho de admisión. Suele prevalecer el derecho de participación. En la lista de 'personas non grata' del Tour han figurado, además, Danilo di Luca, el equipo Astana, el conjunto Fuji-Servetto, Tom Boonen y ahora Chris Froome (un día antes del que la UCI lo absolviera). También Alberto Contador notó la presión en el Tour de 2011. Un año antes había dado positivo en la ronda gala. La Federación Española le declaró inocente, pero la Unión Ciclista Internacional (UCI) y la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) reclamaron ante el TAS. Con el caso así, sin resolver, el madrileño se presentó en la salida. A Prudhomme no le gustó albergar en su carrera a un corredor con un proceso por dopaje sin cerrar. En 2012 llegó la sentencia y Contador fue sancionado.

El veto del Tour sí funcionó en 2004 con Danilo di Luca. El italiano viajó a Lieja, punto de arranque de aquella edición. Corría en el Saeco y su nombre había aparecido en una operación contra el dopaje en su país. El director del Tour era entonces Jean Marie Leblanc, que no quería otra mancha en su carrera. Se reunió con los responsables del Saeco y les convenció para que Di Luca hiciera las maletas sin iniciar la carrera.

Los líos no cesaban. En 2006, la 'Operación Puerto' destripó en España una red de dopaje en torno al médico Eufemiano Fuentes. El Astana de Manolo Saiz y el Kelme de Vicente Belda resultaron salpicados. El Tour de aquel año, el primero tras la dominación de Armstrong, salía desde Estrasburgo, donde se desató un terremoto. En los días previos quedó a la vista la lista de clientes de Fuentes, entre los que estaban Jan Ullrich, Iban Basso y varias decenas de ciclistas españoles. El Tour aplicó su código de buena conducta y excluyó a los implicados. También tuvo que irse el Astana, que, tras tachar a los ciclistas señalados por la lista, no tenía suficientes para tomar parte en la ronda gala.

En 2008, la dirección del Tour decide no admitir al Astana porque un año antes dos de sus corredores, Vinokourov y Kasheskin, habían dado positivo en la ronda gala. Lo mismo sucedió en 2009. El Tour le cerró las puertas al Fuji-Servetto porque ese equipo con otro nombre (Saunier Duval) había tenido dos casos positivos.

De esa misma edición es un intento de veto que no funcionó, el de Tom Boonen. El ciclista belga había dado positivo en abril, en un control fuera de competición y justo después de las celebraciones por su tercer triunfo en la clásica París-Roubaix. En su organismo apareció cocaína. Al final no fue sancionado, pero el Tour anunció que no le quería en su carrera. La víspera del inicio de la ronda, los directivos del Tour se reunieron de urgencia. No se atrevieron a castigarlo y Boonen pudo participar.

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