CICLISMO

Valverde acusa a Yates de querer ganar «gratis»

De Marchi, agotado en la línea de meta, se lleva una etapa loca en la que el Movistar neutraliza al valiente Pinot

J. G. PEÑA LUINTRA.

Lluvia y sol. Hay etapas que lo tienen todo, como la que ganó De Marchi en Luintra, una de las paredes de la Ribeira Sacra. El italiano llegó con la fatiga grapada al rostro. Se le desplomaron hasta los párpados. Entró ciego. Liberado. Reservó un par de besos para los tatuajes en el antebrazo que le recuerdan a su familia, frenó, apoyó los codos en el manillar y dejó que la cabeza se le descolgara entre los hombros. Agotado por una etapa espléndida.

«Necesitaba esta victoria», repetía hablándole al suelo. «Llevaba tanto sin ganar... Me sentía perdido». Y se reencontró en una fuga brutal, hecha tras 105 kilómetros de pelea a casi 50 por hora, cuando aún pegaba el sol, y culminada bajo el aguacero que convirtió Luintra en un espejo sobre el río Sil.

Pedaleó con ese orgullo de campeón que se guarda en el lugar más protegido. A por todas. A por la Vuelta. Retó a todos. Y no fue el equipo de Yates, el líder, el que respondió, sino el Movistar de Quintana y Valverde, que es el maillot que en realidad manda. «Los demás equipos no corren para ganar. No sé para qué corren», bramó Valverde. Encendido. Se refería, sobre todo, al Mitchelton de Yates. «Van de gratis. Nosotros igual no nos llevamos la Vuelta, pero al menos le echamos valor». De eso iba la etapa, de valor. A De Marchi, que lo tuvo, le premió con una etapa. A Pinot, que llegó a ser líder regente, apenas le consoló con una docena de segundos de botín final. Poco para el tamaño de su intento.

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