La asturiana Lucía revoluciona a 'La Roja'

La asturiana Lucía García se zafa de la portera sudafricana antes de rematar y lograr el 3-1 para España. / REUTERS
La asturiana Lucía García se zafa de la portera sudafricana antes de rematar y lograr el 3-1 para España. / REUTERS

La joven allerana, que salió tras el descanso, exhibe su carácter y empuja a las de Vilda hacia la remontada ante una peleona Sudáfrica

LAURA GONZÁLEZLE HAVRE.

No se encontraba entre las once elegidas del seleccionador nacional Jorge Vilda, pero su nombre, más allá del VAR, fue el que revolucionó a España y llevó a la Selección Española a firmar su primera victoria en un Mundial. La jugadora allerana Lucía García, la máxima goleadora del Athletic, de 20 años, se quitó el peto en el descanso del partido, tras realizar un breve, pero intenso calentamiento, y salió decidida a cambiar el rumbo de un choque que hasta entonces, pese a dominar el conjunto nacional sobre el césped, la debutante Sudáfrica se había encargado de decantar a su favor en el luminoso a los 24 minutos de juego.

Y lo hizo nada más saltar al verde. Y eso que le tocó actuar por una banda poco habitual para ella. Y es que la futbolista de Pola del Pino está acostumbra en el Athletic a mostrar sus virtudes en punta o por el carril izquierdo, pero ayer no tuvo inconveniente alguno en desplegar su juego, siguiendo las órdenes de Vilda, por la derecha. Una banda de la que se había adueñado Kgatlana durante la primera mitad, quien puso por delante a la Selección Sudafricana aprovechando sus cualidades, tras una galopada que terminó en un auténtico golazo ante el que nada pudo hacer Sandra Paños.

Precisamente a la nombrada mejor jugadora de la pasada Copa de África le quiso dejar claro a Lucía García desde el inicio que ahora ella estaba ahí. Y también al resto de sus compañeras. Un doble cambio, su salida junto a la de Aitana Bonmatí, en detrimento de Vicky Losada y de Amanda Sampedro, que dio oxígeno a España y le hizo creer de nuevo que su primer triunfo en un Mundial, después de no haberlo logrado en su anterior participación, en Canadá en 2015, era posible.

CAMBIOS Su entrada, junto a la de Aitana, dio oxígeno a España y le hizo creer que el triunfo era posible PROTAGONISMO La allerana provocó el 2-1 y cerró el encuentro con su primer tanto en una Copa del Mundo

Lucía se empeñó en fabricar, en centrar, en abrir espacios y en tratar de rematar todos los balones que le llegaban al pie en las inmediaciones del área de la cancerbera Dlamini, que hasta entonces no había tenido excesivo trabajo. La asturiana mostró su carácter y celebró con rabia el tanto del empate, obra de Jennifer Hermoso desde el punto de penalti, a los 68 minutos. El 2-1 tuvo la misma firma y llegó de la misma manera, desde los once metros, pero vino precedido en vez de por una mano de la capitana sudafricana por una patada que sufrió la propia delantera allerana cuando iba a colgar el balón. Una dura plancha de Vilakazi, con los tacos por delante y a sus partes íntimas, que la colegiada del encuentro confirmó gracias al VAR.

Una gran actuación de la del Principado que culminó estrenándose como goleadora en un Mundial al lograr el 3-1 en el minuto 88. Así sentenció el partido tras un gran desmarque antes de regatear a la portera y marcar a placer. Y a punto estuvo de incrementar su renta particular apenas unos instantes más tarde, ya en el periodo de prolongación, después de un taconazo de Jennifer Hermoso, pero su remate se fue desviado.

Una reacción que puso en evidencia la falta de fondo y de experiencia de Sudáfrica, selección que, pese a ser la más débil a priori del grupo, empezó el encuentro pisando a fondo el acelerador. Las jugadoras comandadas por Desiree Ellis hicieron sufrir de lo lindo a España con su marcaje y su presión, pero sobre todo a base de zancadas y de velocidad. Un talento natural que se fue apagando con el paso de los minutos. Un bólido que se quedó sin gasolina, sin poder seguir el ritmo y la estela del toque y del juego de las españolas.