Puyi e Isa Álvarez no seguirán en el Sporting

Las jugadores del Sporting, durante un minuto de silencio./PALOMA UCHA
Las jugadores del Sporting, durante un minuto de silencio. / PALOMA UCHA

Ambas jugadoras han anunciado en sus redes sociales su adiós y agradecimiento al club gijonés

MARÍA SUÁREZGijón

El Real Sporting de Gijón sigue dando los primeros pasos hacia la configuración de su plantilla, pero las tres primeras novedades han llegado en forma de despedida. Primero fue la de la capitana, Candy, que renunció a continuar por motivos laborales tras quince años, y ahora se despiden dos jugadoras más: Paula Hernández 'Puyi' e Isa Álvarez.

La primera en comunicarlo era la defensa de Langreo, Puyi, quien explicaba en redes sociales lo difícil que era encontrar palabras para describir lo que había significado para ella jugar estas tres últimas temporadas en el club del que siente los colores.

«Se acaba mi etapa y me voy feliz y orgullosa por haber cumplido el sueño de defender estos colores, por habérmelo dejado todo por esta camiseta y por haber llevado el brazalete de capitana del club de mi corazón», reconoce la futbolista, que incluye entre esos sueños cumplidos haber jugado en El Molinón.

La central se despide agradeciendo los momentos compartidos a compañeras que ya son parte de su familia y a la gente que trabaja en Mareo y que pelea cada día porque el femenino «crezca».

«A veces ha que cerrar una puerta puerta para que se abran mil ventanas en busca de volver a disfrutar de este maravilloso deporte. Mi corazón siempre será rojiblanco», apunta la propia Puyi antes de concluir su nota con un sentido «¡Puxa Sporting!».

La tercera baja respecto a la plantilla de este año es la de Isa Álvarez. La centrocampista (Gijón, 1995), dio el salto al primer equipo del Sporting con 17 años y ahora, tras un periplo en Oviedo y otros tres años de manera consecutiva en Mareo, vuelve a despedirse del club.

La futbolista explica en su adiós que finaliza una etapa «con un montón de momentos felices» y reitera su agradecimiento a su familia por apoyarla, y a sus compañeras por haberla ayudado «a ser mejor persona». Además la jugadora se acuerda de un nombre propio, Juan Luna, a quien agradece «tantos años de trabajo en la sombra» por el Real Sporting Femenino.