Rodiles FS | Rosana: «El Rodiles me ha devuelto la ilusión por el fútbol»

Rosana: «El Rodiles me ha devuelto la ilusión por el fútbol»
Rosana Castaño. / ARNALDO GARCÍA

La portera valora especialmente la experiencia que le ha dado al equipo haber competido ya una temporada en la categoría de plata

MARÍA SUÁREZ

La jugadora del Rodiles FS, Rosana Castaño, tiene claros los dos objetivos a cumplir esta temporada para aportar al juego del conjunto maliayés. El primero, no perder la ilusión que le ha devuelto el equipo de fútbol sala de la Villa por el deporte, y el segundo, convertirse en una verdadera portera de fútbol sala y no una de fútbol campo 'readaptada', tal y como bromea la propia guardameta, que se enorgullece de no usar ya guantes.

La asturiana explica que el bloque entrenado por Santi Tuero ha demostrado que puede competir contra cualquiera, algo que hizo el pasado fin de semana ante un duro Txantrea (0-0), pero advierte que en una categoría como la segunda, también es válido aquello de que cualquiera les puede competir a ellas.

Cada punto sumado es un paso más hacia el objetivo de la permanencia, y el buen arranque liguero en esa faceta es para la propia Rosana fruto de un año de fútbol sala -el anterior- que les ha dado experiencia tanto en el deporte en sí, como en la categoría.

Las maliayesas, que han aprendido «a funcionar como grupo», siguen encontrando en el propio club su mayor aliado para compaginar competición y estudios, algo que para Rosana, que afronta los estudios de posgrado ahora, es «todo un lujo».

- Un empate importante el de la última jornada, ¿qué supone para vosotras haber sumado un punto ante un rival que os duplicaba los puntos?

- Es un punto importante, pero al final todos los rivales son difíciles en esta liga. Hemos demostrado que podemos competir contra cualquiera, pero también que cualquiera nos puede competir. Cada punto que sumemos es un paso más hacia el objetivo de la permanencia.

- ¿Cómo fue el encuentro? ¿Hubo ocasiones para ambos?

- Fue un partido, como se suele decir, «trabado». Ambos tuvimos ocasiones, quizás ellas alguna más, pero tampoco las materializaron en tiros a puerta. La mayoría de los balones se estrellaron en alguna de nuestras jugadoras. Estuvo reñido hasta final, pero ninguno de los dos equipos tuvo suerte de cara al gol.

- ¿Cuál fue el planteamiento del equipo sobre la pista? ¿Qué os permitió frenar a un rival tan duro?

- Lo más importante contra los equipos de arriba es estar siempre bien organizadas. No puede haber momentos del partido en los que alguien se descuelgue y no esté donde tiene que estar, porque rivales de esta categoría van a aprovechar todos nuestros errores. A partir de ahí podemos empezar a construir nuestro juego.

- ¿Hay muchas diferencias entre el colectivo que debutaba la pasada campaña y el equipo que afronta ahora con mayor solvencia la categoría? ¿En qué habéis evolucionado individual y grupalmente?

- No creo que afrontemos la categoría con mayor solvencia este año que el año pasado. De hecho hemos perdido algunas jugadoras importantes para nosotras. La única diferencia es el tiempo de fútbol sala que acumulamos. El año pasado la mayoría empezábamos en este deporte y veníamos de uno totalmente distinto como es el fútbol campo. Ahora todas hemos aprendido a funcionar como grupo. La diferencia es un año de fútbol sala que nos ha dado experiencia tanto en el deporte en sí, como en la categoría.

- En tu caso, ¿cómo te encuentras bajo palos?

- Mejor que el año pasado. Este año puedo ir a entrenar mucho más y eso se nota. Aunque también aparecen las inseguridades. Cuando no esperas nada porque estás empezando, los errores son, digamos, más normales. Son un reto para ir aprendiendo. Ahora toca exigirse un poco más y trabajar para mejorar las pequeñas e importantes cosas que el año pasado ni siquiera me planteaba cuando jugaba.

- ¿Cuesta mucho mantener la formación académica con la exigencia de competir en una liga nacional? ¿Os pone facilidades el club para poder hacerlo?

- Cuesta bastante. El año pasado no poder entrenar con asiduidad me limitaba mucho a la hora de mejorar. Este año que ya he acabado la carrera, el máster me permite un poco más de libertad, pero aún así a veces tengo que faltar por estudios. Por ese lado el club siempre nos da facilidades. Lo primero son los estudios y el trabajo. En otros clubes no pasa esto, y yo creo que a veces eso lleva a las jugadoras a dejar el deporte y centrarse en su vida. Aquí podemos competir a un nivel bastante alto y a la vez centrarnos en nuestra vida laboral. Tenemos entrenos para elegir casi todos los días, e incluso nos permiten entrenar con el senior masculino, el juvenil o el B. Es un lujo.

- ¿Te queda muy lejos ya tu etapa de campo? ¿Cómo se adapta una guardameta a estas nuevas dimensiones y a las características del fútbol sala?

- Mal... -se ríe-, aunque he descubierto que me encanta este deporte y cada día lo disfruto más, sé que tengo mucho que aprender. Las porteras que llevan toda la vida en esto tienen cosas que a mí me falta tiempo para aprender. Pero por otro lado es emocionante poder empezar de cero y ver como mejoras día a día. Un día no sabes ni hacer el paso de valla y al mes siguiente estás sacando un balón con el pie en el segundo palo y dices «¡Guau! ¿Cuando aprendí a hacer eso?» Es muy motivante.

- ¿Qué aptitudes has mejorado desde que cambiaste el césped por la pista?

R.- He mejorado muchas cosas técnicamente, pero la más importante ha sido la cabeza. He ganado en tranquilidad y eso me ha hecho mejor portera, o al menos me hace disfrutar más del fútbol.

- Toca viajar ahora, y os enfrentáis de nuevo a uno de los de arriba: Cidade Burgas. Un equipo empatado a puntos con el Txantrea, vuestro último rival, y tercer clasificado... ¿afrontáis el encuentro con ganas de dar guerra de nuevo?

- Siempre. Pueden faltar muchas cosas, pero en este equipo nunca faltan las ganas. Luego el partido saldrá como salga, pero que nunca nos digan que no dimos el máximo.

- ¿Cambia mucho para vosotras, en lo que a planteamiento se refiere, el hecho de jugar en Villaviciosa o hacerlo fuera?

- El planteamiento no, pero sí que influyen otros factores. El viaje es largo y solemos viajar en el día. Necesitamos un esfuerzo extra para dar el 200%. Pero el planteamiento depende más del equipo al que nos enfrentamos, el hecho de que juguemos fuera no influye demasiado.

- ¿Qué objetivos te planteas a nivel personal en esta nueva temporada en Segunda?

- Pues el primero y más importante es seguir disfrutando y teniendo ganas de entrenar. El Rodiles me ha devuelto la ilusión por el fútbol que había perdido y no quiero volver a perderla. Y el segundo volverme una portera de fútbol sala de verdad, no una de fútbol readapda jeje. De momento ya no uso guantes. Punto para mí.