Sonia García: «El Rodiles es competitivo por calidad y trabajo»

Sonia García, jugadora del Rodiles. /
Sonia García, jugadora del Rodiles.

La defensora destaca el estudio de cada rival que hace el equipo cada semana

MARÍA SUÁREZ

La jugadora del Rodiles FS, Sonia García, reconoce que en su primer año defendiendo la camiseta de las maliayesas no esperaba vivir una temporada tan buena en lo que a facilidad para conseguir la permanencia y tiempo para adaptarse a la categoría se refiere. La pívot se ha encontrado en Villaviciosa un equipo compacto en el que muchas de sus jugadoras atesoran una gran calidad y que marca la diferencia por la habilidad con la que estudia a cada contrario cada semana.

Para García, que se estrena en fútbol sala a sus 22 años, la adaptación ha sido complicada pero va en buena línea. A su favor, explica, la capacidad para colocarse a la hora de defender y el golpeo de balón, y entre los retos a afrontar en las dimensiones y ritmos del parqué, la habilidad para regatear y controlar el esférico pisándolo.

La jugadora destacó el último punto conseguido por las de Santi Tuero, que peleando sobre el papel por la permanencia, empataron a domicilio frente al Valdetires FS, un candidato al ascenso. Para la pivot es un punto que «sabe a gloria» pero que de ningún modo hace que se relajen porque «cada partido es diferente» y ahora toca recibir a Universidad Valladolid.

Lo que tiene claro la futbolista es que cada vez debe estar más segura de sí misma sobre la pista y que tener la permanencia prácticamente conseguida hace que el equipo pueda adaptarse con más tranquilidad a una categoría por la que han trabajado mucho todas sus compañeras desde hace tiempo. García insiste en que este año es «un premio» para todas.

¿Imaginabas que la temporada del Rodiles iba a ser tan buena cuando diste el paso de incorporarte al proyecto?

No, para nada pensé en un año como este. Realmente pensaba que para mantenernos en la categoría lo de ibamos a tener más difícil de lo que ha resultado.

¿Cómo ha sido tu adaptación al fútbol sala?

Está siendo difícil, ya que después de tantos años en fútbol campo las cosas son muy diferentes de una a otra disciplina y lleva tiempo adaptarse.

¿Ha facilitado esa adaptación el hecho de unirte a un equipo ya hecho?

Sí, y sobre todo el incorporarme con jugadoras que ya habían sido compañeras en el fútbol y habían llevado a cabo esa misma transición antes.

¿Cuáles son los puntos fuertes que han hecho de este Rodiles un equipo tan solvente?

Lo que marca la diferencia de este equipo es que se trata de un bloque compacto y que, sobre todo, tiene calidad en muchas de sus jugadoras.

La regularidad, tanto en resultados como en rendimiento, está siendo una constante, ¿cómo se consigue ser igual de competitivo ante cualquier rival se traduzca finalmente en puntos o no?

Creo que en la mayoría de las ocasiones el estudio del rival al que nos enfrentamos cada jornada es el que genera la correcta colocación de las jugadoras en la pista.

¿Cómo fue ese partido ante el Valdetires FS? ¿Qué valor tiene sumar un punto ante el segundo clasificado y en su feudo?

El partido fue muy disputado y se logró ante un rival muy competitivo. Es un punto que nos sabe a gloria, ya que el Valdetires se juega nada más y nada menos que el ascenso y nosotras, pese a nuestra posición, la permanencia.

En lo personal, ¿cómo te encuentras? ¿qué te ha venido pidiendo durante todo este tiempo Santi sobre la pista?

Me encuentro cada día un poco mejor. Me pide sobre todo colocación y que piense bien las cosas que hago, que esté más segura de mí misma sobre el parqué.

¿Qué habilidades adquiridas en el fútbol once te sirven para sala y cuáles has tenido que reforzar por las especificaciones de jugar en pista?

La capacidad para defender y el golpeo del balón son capacidades aprovechables de fútbol campo y, po otro lado, he tenido que reforzar el controlar pisando el balón y la habilidad para regatear.

¿Qué te llevó a dar ese salto de uno a otro tras tu importante trayectoria en campo?

Lo que más influyó fueron las compañeras.

¿Es un reto bonito poder afrontar el último tramo de la temporada con el objetivo conseguido? ¿Es un premio para el vestuario el poder aspirar a una buena posición?

Sí, nos da la tranquilidad que necesitamos para poder adaptarnos más a la categoría. Es un premio, por supuesto, y me alegro especialmente por mis compañeras, que llevan un gran trabajo por detrás desde hace mucho tiempo para que esto haya podido lograrse.

¿Qué esperáis del próximo encuentro, en el que visita Villaviciosa un equipo al que le habéis metido un colchón de más de diez puntos desde que os enfrentásteis la última vez?

Pues no lo se, porque cada partido es diferente. Tenemos que estar atentas y no bajar la guardia para que no haya sorpresas.