Arboleya: «Hemos fallado en las áreas, donde se define el fútbol»

Pedro Arboleya./Hugo Álvarez
Pedro Arboleya. / Hugo Álvarez

El entrenador azul hace balance de la temporada y tiene claro qué mejorar en el futuro: el juego en las áreas

MARÍA SUÁREZ

El técnico del Real Oviedo, Pedro Arboleya, reconoció que su equipo salió penalizado en defensa y no tuvo toda la capacidad necesaria en ataque. Sin embargo, el asturiano destaca que la plantilla dio garantías para competir todos los partidos hasta el final y explica que han sido un cúmulo de factores los que han marcado el devenir de la temporada.

A la falta de eficacia en las áreas, se suman las distintas bajas que ha sufrido el bloque -muchas en posiciones relevantes- que han afectado tanto a los recursos cada domingo, como a la exigencia interna. Además la competición dio un paso al frente con la configuración de la Primera B, algo que hizo «más caro» el sumar en campos en los que la campaña pasada no había un objetivo de ascenso tan ambicioso.

Ese logro han conseguido precisamente las azules en la segunda campaña de Arboleya en el banquillo carbayón. El entrenador tiene claro que, aunque no se haya podido hacer frente al Depor, el equipo ha madurado desde el inicio de temporada. Para Arboleya las azules acaban el año con registros que no tenía a principio de temporada y el club afronta ya el reto de configurar un proyecto fuerte y sólido para pelear en la nueva Primera B.

El técnico también valoró en su entrevista a EL COMERCIO tanto el aporte de los fichajes como el papel protagonista adquirido por las más jóvenes. Son estas últimas quienes han acabado por dar un paso adelante esta campaña y, pese a seguir en formación, han demostrado al cuerpo técnico su capacidad para «asumir responsabilidades».

P.- ¿Qué balance hace de la temporada del equipo con la perspectiva de haber acabado ya la competición hace un par de semanas?

R.- Sabíamos que nos enfrentábamos a una temporada más complicada que la anterior, y si analizamos puramente el resultado está claro que el balance es peor al no entrar en fase de ascenso. De otro modo, jugar una liga más competida también ha hecho crecer al equipo, que siempre ha competido y ha estado a la altura, un escalón por debajo del Depor pero sin perderle la cara a la competición.

P.- ¿Continuarás al frente del proyecto con las chicas? ¿Qué Primera B esperas encontrar la campaña que viene?

R.- Estamos en contacto con el club, seguimos trabajando, hablando y perfilando cosas de cara al año que viene. Tenemos una visión muy parecida de las cosas, se trata de darle forma e ir cerrando cosas, esperemos que en los últimos días haya una solución definitiva respecto a si vamos a continuar en el club pero hay una relación muy buen y de sinceridad por ambas partes y seguro que vamos a seguir trabajando juntos de una forma u otra.

La Primera B es una categoría nueva, nadie puede estar seguro de lo que se va a encontrar, va a ser exigente pero también nueva para todos. Trataremos de configurar un proyecto fuerte y sólido si seguimos, con garantías para intentar pelear por las plazas de ascenso.

P.- ¿Qué es lo mejor y lo peor que ha vivido Pedro Arboleya en el banquillo esta temporada?

R.- Esta temporada ha sido más complicada, es mi segundo año en el club y en el fútbol femenino, y me he encontrado con dificultades que han hecho la temporada más difícil. Sin embargo, analizando con perspectiva, nos quedamos con la certeza de que el equipo ha madurado respecto a la plantilla que inició los entrenamientos. En ese sentido nos vamos satisfechos: se compitió hasta el final y el equipo adquirió registros que no tenía a principio de temporada. De las dificultades surgidas, se aprende de los errores, intentando llevar las cosas por otro camino y trataremos de corregirlo para la próxima campaña.

P.- Hay confirmado un amistoso ya este fin de semana... ¿habrá más? ¿qué esperas ver de la plantilla en ellos?

R.- Este fin de semana hay un amistoso ante el Bilbao B en Llanes, y tratamos de cerrar otro más. Queda mucho para la pretemporada y no es conveniente estar mucho tiempo paradas, por lo que tratamos de dar tensión competitiva a estas semanas. Vamos a ver qué capacidad tiene la plantilla para afrontar todas las situaciones y, aunque no haya puntos en juego, tratar de afrontar con la mayor seriedad posible los compromisos.

P.- ¿Se está trabajando ya en la confección de la plantilla para la temporada que viene? ¿El grado de exigencia de la Primera B va a marcar la línea de trabajo?

R.- El club no para de moverse durante todo el año, atento a oportunidades de futbolistas que puedan surgir, y se está trabajando de cara a la temporada que viene pero no de ahora, sino desde el minuto uno. No se puede esperar al final de temporada, las cosas van muy rápido. El club tratará hacer la plantilla más fuerte para afrontar con garantías la temporada.

P.- ¿Qué le ocurrió a la de este año? ¿Influyeron más las cosas que no le salieron al equipo o la entidad de los rivales esta temporada con tanto en juego?

R.- La plantilla confeccionada nos ofreció las garantías de poder competir hasta el final. Está claro, y quien haya seguido la dinámica lo sabe, que se han dado bajas en el equipo por distintas razones que lo que hacen es mermar los recursos el domingo y también la competitividad y el nivel de exigencia, porque la primera eleva el nivel de la segunda siempre. Sabíamos que la liga iba a ser más competitiva, la Primera B hizo que muchos equipos dieran un paso adelante y campos donde el año pasado era más fácil sumar, este los rivales peleaban por un objetivo. El resultado final no lo marca solo un factor sino la suma de todas esas cosas, que son las que nos han dejado en el segundo lugar que ocupamos.

P.- El Oviedo sólo perdió dos partidos, ante el Dépor, pero con claridad... siendo además un oponente que acabó invicto... ¿había tanta diferencia entre plantillas o el duelo ante las gallegas se perdió en el verde?

R.- A final de temporada solo cedimos dos derrotas, ambas contra el Depor. En El Reque la diferencia fue muy clara durante los 90 minutos: no llegamos a entrar en el partido nunca y no estuvimos a la altura de poder competirlo. En la segunda vuelta el equipo compitió aunque lo que queda el resultado, es el reflejo de lo que nos ocurrió a lo largo de la temporada: el fútbol se define en las áreas y ahí hemos estado peor.

P.- En el resto de encuentros, el Oviedo siempre dominó y llevó la manija en mediocampo, pero no siempre vio puerta con facilidad... ¿le ha faltado profundidad al juego del equipo en algunos tramos de competición?

R.- Nos penalizan en exceso las pocas ocasiones que concedemos, y en el ataque a pesar de los registros goleadores, la capacidad tenía que haber sido mayor y nos ha costado solucionar ambas cosas. Llevamos el peso del juego pero en las áreas fuimos peores. No es injusticia, porque forma parte del fútbol, nos sirve para tener claro qué debemos mejorar en el futuro.

P.- ¿Cómo valora el papel de las jugadoras más jóvenes? ¿Esta temporada ha servido para poner en alza su maduración como futbolistas?

R.- Desde el primer momento de la temporada no hacemos distinción entre jóvenes y jugadoras con más experiencia, no miramos eso a la hora de competir o repartir responsabilidades. Está claro que este es un equipo muy joven, y que muchas de ellas han terminado de dar ese paso adelante iniciado el año pasado. No solo tienen capacidad para asumir responsabilidades sino que están preparadas para llevar el peso. Siguen en proceso de formación pero han ido quemando etapas mucho más rápido.

P.- ¿Qué han aportado los refuerzos al equipo? ¿Con qué mejoras te quedas a ser un equipo aún más competitivo el año que viene?

R.- En líneas generales, los refuerzos que hemos incorporado esta temporada han traído al final lo que tratábamos de buscar: tuvimos más presencia en el área rival, aunque nos faltó gol. Futbolistas como Gordi o Marta nos han aportado cosas en defensa que el año anterior pensábamos que no teníamos y que han mantenido un buen nivel a lo largo de la temporada. Habíamos cambiado la portería por completo con respecto al año pasado y creo que eso ha reforzado el equipo durante los entrenamientos y ha salido muy beneficiado y respaldado. A todo ello debemos sumar la aparición de futbolistas más jóvenes que han dado un paso adelante este mismo año, como Marina o la misma Gema -que empezaba en fútbol campo este año-, o Marina Crespo, que estuvo desde enero. Vienen desde abajo, con las cosas muy claras y dan nivel y aportan cosas nuevas.

P.- Durante el año también ha habido salidas -Celia, Cuquejo, Yoli Chamorro- y bajas por lesión -Seila, Isina- o por selecciones, como es el caso de María Méndez... ¿han sido factores que también han condicionado la labor al frente del equipo?

R.- No se trata de buscar excusas o de aislarnos tras las bajas que hemos podido sufrir a lo largo de la temporada. Si analizamos los hechos de manera objetiva, lo que más hemos acusado ha sido la falta de gol o la claridad en área rival. Es donde más tiempo y más veces hemos sufridos bajas de futbolistas llamadas a tener un papel importante dentro de la manera de entender el fútbol. Es el caso de Cuquejo, Yoli, Isina o Silvia, que debían ser jugadoras determinantes ahí, y por unas u otras circunstancias no hemos podido contar con ellas. En determinados momentos no es solo una falta de recursos sino que concentrarlas en una misma zona del campo hace que el equipo lo sufra. Con lo de Maria contábamos, es una alegría que esté en la selección y que le hayan salido las cosas bien. Ojalá todas las bajas fueran por motivos como ese.

P.- El apoyo y seguimiento del oviedismo ha ido en aumento con cada jornada, cerca o no del objetivo... ¿es de valorar que cada vez se reconozca más el trabajo de los clubes femeninos?

R.- Desde que llegas al club te das cuenta de que la dimensión de cualquier cosa que hace el Oviedo es enorme. Este año ha ido un paso más lejos, y el impacto a nivel social es indiscutible. En partidos importantes -no solo en casa- ha habido un gran seguimiento y además el tema de redes y apoyos al fútbol femenino hace que cada vez tenga más presencia. Todo eso hace que crezca y también sus perspectivas, porque la repercusión será cada vez más importante.