Carol cambia de terreno de juego

Carol González, jugadora del Oviedo Femenino, golpea de chilena el balón sobre la arena de la playa de Poniente. / LUIS SANTIAGO
Carol González, jugadora del Oviedo Femenino, golpea de chilena el balón sobre la arena de la playa de Poniente. / LUIS SANTIAGO

La jugadora del Oviedo Femenino aprovecha el verano para jugar al fútbol playa | La gallega, tras su primer año en la capital del Principado, busca clasificar a España para los I Juegos Olímpicos de la disciplina

MARÍA SUÁREZ OVIEDO.

Cuando acaba la temporada regular, casi todas las futbolistas piensan ya en la siguiente. Pero Carol González (Pontevedra, 1991), no. Para la jugadora del Real Oviedo empieza una nueva: la de fútbol playa. «En cuanto acaba la Liga, me incorporo al Ais Playas de San Javier y jugamos diferentes torneos como el Euro Winners Cup -equivalente a la Champions-, la Liga o la Copa de España», explica la gallega.

En su primer año en Oviedo, Carol no ha jugado todo lo que hubiese querido, pero este verano viene con premio. La atacante carbayona, que ya sabe lo que es ganar un Europeo en su primera participación, busca dar un paso más con el conjunto nacional: clasificar al equipo para los I Juegos Olímpicos de Playa (San Diego, EE UU). Para formar parte de esta cita impulsada por los comités olímpicos -que se celebrará el próximo mes de octubre- las españolas deben superar un clasificatorio para el que la oviedista ha sido llamada a filas.

«Es una suerte representar a mi país en lo más alto, y espero poder hacerlo también compitiendo a buen nivel en el Europeo», dice la internacional, a la que se le escapó un segundo título ante Rusia el año pasado.

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Para ese primer cribado se han clasificado las cinco mejores selecciones europeas de fútbol playa femenino: España, Rusia, Inglaterra, República Checa y Suiza. Dos serán las elegidas para viajar a San Diego después del Europeo, que llevará a Carol a jugar en Portugal del 5 al 7 de julio.

Con semejante calendario veraniego y la temporada regular en el Real Oviedo, resulta imprescindible poseer un gran físico. «Todo deporte merece un sacrificio extra. Mis planes al acabar de entrenar con el equipo no eran de ocio. Cogía mis herramientas y me iba a entrenar a la playa lloviese o no», explica la gallega. Carol destaca que en Asturias es difícil encontrar playas de arena blanda y también dar con algún tipo de soporte más allá de la red de voley. «Gracias a Jorman Ferreteros tuve una portería portátil y pude completar mis entrenos», destaca la futbolista, que encontró en Poniente (Gijón) la mejor arena para trabajar.

Para la carbayona la superficie convierte ambos deportes en disciplinas completamente diferentes, una «mucho más agresiva» que otra. «La arena cansa muchísimo, los cambios de ritmo son muy explosivos y las finalizaciones, conducciones por el aire y controles, precisos», ilustra la jugadora.

Carol no es la única que compagina modalidades. La mayoría de internacionales juegan en equipos de fútbol campo o sala, pero la gallega espera ver crecer un deporte «que se lo merece». De inicio da una idea sencilla: «¡Más porterías en las playas!».