La decisión más dura de Candy: decir adiós al Sporting

Candy Fernández, capitana del Sporting, se despide del club./P. C.
Candy Fernández, capitana del Sporting, se despide del club. / P. C.

La jugadora se despide del club rojiblanco, que ha sido durante 15 años su casa

MARÍA SUÁREZ

La capitana del Real Sporting de Gijón, Candelaria Fernández 'Candy', se despidió del club en el que ha desarrollado toda su carrera futbolística tras quince años defendiendo la camiseta gijonesa. La defensa, natural de Tineo, describió la decisión de decir adiós como una de las más duras que ha tenido que tomar pero la afronta segura de debía ser en este mismo momento.

«Es difícil decir adiós, pero ha llegado el momento. El momento en el que pesan más las obligaciones que las aficiones, y eso lleva a no poder dar el 100% como siempre he intentado. Solo puedo dar las gracias a mi familia por el apoyo que me han brindado», explica la rojiblanca.

Candy, que describe el esfuerzo de su familia en forma de viajes de casi 200 kilómetros para poder entrenar, señala en ese mismo comunicado que tanto compromiso les ha llevado incluso a dejar «un poco aparcada» su vida. Es por ello que ahora da el paso de irse tras haber vivido momentos tan importantes como vivir el primer partido de un equipo femenino en un gran estadio de fútbol en el Principado. Duelo ante el Gijón FF en el propio Molinón y en el que saltó al césped como referente de miles de niñas que vivieron al lado de las jugadoras ese momento.

«Me voy con sueños cumplidos y sueños por cumplir, pero con la seguridad de haberlo dado todo por esta camiseta y este escudo en cada partido. Ha sido un placer y un auténtico orgullo», reconoce la asturiana.

La defensa no solo tuvo presente a su familia en este momento tan duro e importante a la vez, sino que tuvo palabras de agradecimiento para cada cuerpo técnico que ha tenido, para los servicios médicos y para sus compañeras entre otras personas.

«De cada entrenador que nos ha acompañado he aprendido algo y el cuerpo médico siempre nos ha cuidado bien y ha buscado lo mejor para nosotras. Tengo que dar las gracias también a la gente que ha luchado por el femenino desde la sombra, y a quienes nos han apoyado y seguido en las buenas y en las malas. Y a mis compañeras -muchas de ellas amigas-, por hacer que cada día fuese especial», confiesa la capitana rojiblanca, que concluye la carta con un '¡Puxa Sporting!' que la unirá siempre a Mareo.