El Cudillero se acerca otro poco más al abismo

Iván Suárez presiona a un jugador del Covadonga en el último partido del Cudillero, el pasado domingo en La Roja. /
Iván Suárez presiona a un jugador del Covadonga en el último partido del Cudillero, el pasado domingo en La Roja.

El equipo pixueto ha comunicado a la Federación Asturiana de Fútbol que no acudirá a jugar el lunes frente al Caudal

ALBERTO HUERGA AVILÉS.

Un paso más hacia la desaparición. El Cudillero no se presentará al partido frente al Caudal, fijado para el próximo lunes a las cinco de la tarde. El club envió ayer un fax a la Federación Asturiana de Fútbol para comunicar que no se presentará. La intención era perjudicar lo menos posible al rival y evitar problemas jurídicos a los jugadores y el cuerpo técnico. Al final son los perjudicados de toda esta situación. Llevan dos meses sin cobrar de este año, a los que en algunos casos hay que acumular los de la temporada pasada. Y todo porque FSM (Fútbol Sport Management), la empresa que este verano se hizo cargo de la entidad pixueta, no ha dado la cara. Pero no sólo es culpa de esta empresa ovetense. Han sido muchos años de despilfarros, incumplimientos, ayudas municipales, subvenciones que no llegan, ofertas de trabajo y finalmente denuncias. Y muchas las directivas, los políticos e incluso los jugadores que lo han permitido. Ahora, el Cudillero está a punto de desaparecer, por una deuda de cerca de 60.000 euros -siempre según versión del club-. Un lastre excesivo.

El Cudillero se creó en Segunda Regional con la intención de ir creciendo. Tras unos primeros años en los que no había cambios, comenzó el cohete. Llegó el dinero. A paladas. José Luis Montes era la cabeza visible del club, aunque no el presidente. Siempre se cuidó mucho de que el máximo mandatario -en lo que a firma se refiere- fuese otro. Eran las épocas en las que las inmobiliarias se interesaban por el suelo de Cudillero. Patrocinios. Apoyo municipal. Incluso visitas al vestuario del alcalde Francisco González, 'Kiko'. Eran los días de vino y rosas.

El equipo llegaba a Tercera División y se convertía en uno de los importantes. Con potencial económico. Sueldos desorbitados. Incluso puestos de trabajo en algunos casos, aunque la mayor parte de esas promesas se quedaron en nada.

Como todos los globos, con el paso del tiempo se van pinchando. Apenas había jugadores de Cudillero, las empresas ya no veían la posibilidad de sacar un rendimiento en el concejo, y no sólo las constructoras, y los problemas económicos comenzaron a aparecer.

La intención de meter al equipo en una promoción de ascenso era cada vez más difícil. La ausencia de patrocinadores empezó. El club estrena un campo de hierba sintética. Gestiona el polideportivo. Y recibe el apoyo institucional. José Luis Montes continúa siendo el que manda en el club. Es el que ficha, el que pone y quita entrenadores y el que decide, aunque de presidente aparezcan otros.

La economía se resiente. Las empresas dejan de aportar dinero. Las denuncias de los jugadores por el impago del último mes empiezan a avisar del problema que se le venía encima el club y en lugar de tratar de solventarlo siguieron con el desenfreno.

Situación insostenible

Con el alcalde de Cudillero Francisco González 'Kiko', uno de los sustentos del club, condenado por exacciones ilegales, una situación de crisis económica importante que aleja a las empresas y cuatro meses de deudas a jugadores y cuerpo técnico, el club se ve abocado a cerrar sus puertas si no aparece alguien que se quiera hacer cargo de él.

Primero fue una empresa de Madrid y finalmente FSM, regida por Víctor Rodríguez, un hombre metido en el fútbol y conocido por representar a Francisco Gómez 'El Paloma' en su intento de desembarco en el Oviedo, la que se hizo cargo de la entidad pixueta. También protagonizó la fallida publicidad de Banservices en el club ovetense y el Sporting. Se comprometió a pagar lo del año pasado y el actual. Pero no ha aparecido.

El pasado lunes hubo una reunión con FSM y otra vez apareció José Luis Montes. Fue para acompañar al presidente actual y al tesorero. Pero no ha habido solución. Todos los problemas arrastrados son los que llevan ahora al Cudillero a comunicar que no comparecerá el lunes en el Hermanos Antuña frente al Caudal. 3-0 para los mierenses y tres puntos menos para el Cudillero en la clasificación. En caso de no comparecer un partido más, el club desaparecerá. Pero, ¿quién paga los seis meses que se deben a los jugadores? ¿Y al resto de proveedores? ¿Quiénes son los culpables de esta situación? ¿Sólo FSM? No. Ha habido muchos excesos. Eran días de vino y rosas. Alguien debería de hacer frente a las deudas con su patrimonio, pero esto es España.

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