«Después de tanto tiempo trabajando, este ascenso sabe infinitamente mejor»

Pablo González Fuertes, ayer, en EL COMERCIO. /
Pablo González Fuertes, ayer, en EL COMERCIO.

«En la máxima categoría, el fútbol es mucho más rápido, y con jugadores de tanta calidad que no eres capaz de predecir lo que va a ocurrir»

DANI BUSTO

Con el asturiano José Manuel Fernández Miranda pegado a la línea de cal, en una banda, y el cántabro César García Fernández, en la contraria. Así debutará en Primera División, la próxima temporada, el colegiado asturiano Pablo González Fuertes (Gijón, 1980), una vez que el Comité Técnico de Árbitros confirmó ayer su ascenso a la máxima categoría del fútbol español. Tras completar cinco campañas consecutivas en Segunda, llega ahora su oportunidad de dar el salto a la élite. Un sueño que, según asegura, ya tenía desde que comenzó a arbitrar, con 16 años.

Después de varias temporadas quedándose a las puertas, por fin le llegó la recompensa del ascenso.

Llevamos muchos años peleando por ello y quedándonos cerca, que parecía que sí podía ser y resultaba que no. Y había que empezar otra vez de cero. Después de tanto tiempo este ascenso sabe infinitamente mejor.

¿Se imaginaba que este año sí podía ser el definitivo?

Habíamos hecho una temporada muy buena en el cómputo global. Arbitramos partidos importantes y habían salido muy bien, pero también es cierto que la competencia en Segunda es feroz. No me esperaba en especial que pudiera ocurrir o no, simplemente esperábamos la noticia ansiosos. Cuando me llamó el Comité para hacerlo oficial, ahí fue cuando se desbordó la felicidad.

¿Cuándo comenzó su andadura en el mundo del arbitraje?

En 1996, con 16 años, así que llevo 21 arbitrando. Cuando empecé, la meta y el sueño era llegar a Primera División. Cuando me preguntan estos días lo que supone este ascenso, es el sueño de mi vida.

¿Esperaba llegar tan lejos?

Esa es la ilusión que tienes cuando empiezas algo. Supongo que será como los niños cuando empieza a jugar al fútbol, que quieren llegar a Primera. Al principio lo ves lejano y parece imposible. Cuando pasan los años y vas subiendo de categoría, ves que puedes hacerlo, que puedes llegar, y que tienes que esforzarte más.

¿Y por qué eligió ser árbitro y no jugador?

Es verdad que el mundo del arbitraje tiene poca vocación, por no decir ninguna o prácticamente ninguna. Todos los niños, tanto en mi época como ahora, quieren ser lo que ven por televisión. Sus grandes ídolos son futbolistas, jugadores de tenis... A nosotros, y digo nosotros porque mis mejores amigos son árbitros también, nos fueron a dar una charla, allá por 1995, en el Instituto Jovellanos y nos 'vendieron' un poco que era aquello del arbitraje, porque si ahora se conoce poco, hace veintidós años se conocía mucho menos. Y empezamos por mera casualidad, y mire hasta donde nos llevó.

Y ahora, ¿cómo afrontará la Primera División?

Hay que seguir trabajando en la misma línea, con mucho esfuerzo, mucho sacrificio, sabiendo que es un reto difícil, pero que lo podemos sacar adelante y podemos seguir avanzando y creciendo.

¿Aumenta también la dificultad y la responsabilidad?

Hay dos grandes diferencias entre Primera División y el resto de categorías, incluida la Segunda. La primera de ellas, que palpas dentro del terreno de juego, es la velocidad del juego. Es mucho más rápido, y con jugadores de tanta calidad que no eres capaz de predecir lo que va a ocurrir. La segunda diferencia, que la gente vive más desde fuera, es la presión mediática que tiene, y la repercusión que tiene el fútbol en nuestro país. Es evidente que el fútbol es un movimiento de masas absoluto y de lo que se trata es de adaptarse un poco a todo ello desde el punto de vista del árbitro.

Parece que pronto llegará la ayuda del VAR para tomar decisiones arbitrales.

Bien es cierto que llegará a España porque ya se está dando en otros países vecinos, pero hasta ahora no se nos ha comunicado nada, ni sabemos cómo se va a desarrollar ni cuándo va a comenzar. Eso conllevará una formación durante unos meses para empezar a realizar las pruebas prácticas.

¿Tiene algún referente arbitral?

Tuve la suerte de estar ocho años en Segunda B, hice funciones de cuarto árbitro y fui con la mayoría de los colegiados que están actualmente y que estuvieron en Primera División. Lo bonito de compartir tantos viajes y partidos con todos ellos es que siempre aprendes algo de todos y cada uno de ellos. Me quedo con el grupo humano que compone la Primera División en los últimos trece años, que es el que conozco y con el que aprendí infinidad de cosas de cada uno.

¿Y de cara al futuro? ¿Se ve dando el salto a las competiciones europeas?

El reto es pelear, seguir trabajando en la misma línea, seguir mejorando y progresando. Y si se puede dar ese salto, pues lo daremos, pero habrá que hacerlo siempre con la misma humildad, con los pies en el suelo y sabiendo que esto se trata de trabajo, trabajo y más trabajo.