Sporting-Real Oviedo | Carmona hace saltar las alarmas en Mareo

El dolor de Carmona. Momento en el que Carlos Carmona se aparta del grupo por las dolencias musculares que le impidieron completar el último entrenamiento y le pueden hacer perderse el derbi. / A. GARCÍA
El dolor de Carmona. Momento en el que Carlos Carmona se aparta del grupo por las dolencias musculares que le impidieron completar el último entrenamiento y le pueden hacer perderse el derbi. / A. GARCÍA

El mallorquín se retiró del último entrenamiento con molestias musculares, aunque no está descartado

ANDRÉS MAESE

Era una mañana para disfrutar con la afición. Así lo había programado José Alberto López. El cuarto y último entrenamiento de la semana previa al derbi, el técnico abrió las puertas para que sus futbolistas se contagiaran de la ilusión del sportinguismo de cara a uno de los grandes partidos de la temporada.

En medio del buen ambiente que reinaba en las instalaciones rojiblancas, con la afición aplaudiendo al equipo, Carlos Carmona se quedó en un segundo plano. El rostro del mallorquín reflejaba preocupación. No pudo participar ni en los ejercicios de calentamiento porque la parte trasera de su pierna izquierda se lo impedía.

Uno de los asistentes del cuerpo técnico se acercó a él y le recomendó tumbarse en una esterilla para realizar un par de ejercicios mientras el resto del equipo trabajaba bajo las órdenes del preparador físico. Tras unos minutos de calentamiento, Carmona se apartó del grupo. Se le notaba preocupado, enrabietado con la situación que le tocaba vivir un día antes del derbi.

Iván Hernández, segundo entrenador, también se preocupó por sus molestias musculares. Tras unos minutos de conversación con el rojiblanco, su gesto reflejó la importancia del momento. Todo hacía indicar que no llegaría a tiempo para el partido.

Con la plantilla realizando un juego en el que todo fueron sonrisas, tres futbolistas se percataron de la seriedad de Carmona. Babin, Peybernes y Pablo Pérez le preguntaron por sus dolencias. No tenía buenas sensaciones. Apenas unos minutos después, el mallorquín intentó abandonar el terreno de juego sin hacer mucho ruido, pero ya era el centro de atención.

Acompañado de un asistente del cuerpo técnico, el máximo goleador del Sporting, junto con Uros Djurdjevic, tomó el camino del vestuario antes de tiempo.

Lo que parecía una baja segura para esta noche, se ha quedado en duda. El propio futbolista no se descarta para el duelo en El Molinón. Pese a que tiene molestias musculares en la parte trasera de su pierna izquierda, Carmona forzará todo lo que pueda para saltar al terreno de juego, consciente de la importancia del choque. Y José Alberto esperará por uno de sus pilares en las alineaciones que ha confeccionado hasta la fecha. También Canella, el capitán del equipo, afirmó que llegará a tiempo. Esta noche se resolverán todas las dudas. En el caso de que no pueda participar en el duelo, Traver e Ivi López son las dos principales alternativas para actuar en la banda derecha por delante de André Geraldes.

Apoyo incondicional

En cuanto al ambiente vivido en Mareo. La plantilla agradeció, tanto al inicio como al término del entrenamiento, el cariño y el apoyo recibido en las instalaciones rojiblancas. En medio de la sesión, uno de los fondos del campo número dos se tiño de rojiblanco con varios botes de humo. Los cánticos de apoyo a los futbolistas no cesaron desde el primer minuto hasta el último. El medio millar de seguidores que acompañó al equipo en el entrenamiento se dejó notar.

Esta noche el Sporting tiene ante sí sumar la cuarta victoria consecutiva de la temporada para intentar seguir escalando posiciones en la tabla clasificatoria. Enfrente tendrá a su eterno rival, ese que desde que se volvió a cruzar en el camino rojiblanco no conoce la derrota en ninguno de los tres enfrentamientos que han disputado.

El Molinón presentará la mejor entrada de la temporada. Las ilusiones en Gijón se han renovado después de que el equipo haya logrado tres victorias consecutivas. La importancia del duelo es vital para los intereses rojiblancos. En juego hay algo más que tres puntos. Las opciones de ascenso, pasan por el derbi.