La derrota y la mala imagen pueden traer medidas drásticas

Viti Amaro en el tramo final del partido. /  OMAR ANTUÑA
Viti Amaro en el tramo final del partido. / OMAR ANTUÑA

Los responsables del Avilés ya se plantean la destitución del técnico y el fichaje de un delantero, con Borja Navarro y Mendi como alternativas

N. GUTIÉRREZAVILÉS.

Después de siete jornadas en las que el Avilés no ha ganado un partido, con cinco empates y un par de derrotas, los responsables de la gestión del Real Avilés afrontan la primera crisis. Y con ella las primeras medidas drásticas que ya se están planteando en la cúpula de Norte Proyectos Deportivos Mallorquines. La principal, según las informaciones que ha tenido acceso LA VOZ, pasaría por la destitución de Viti Amaro como entrenador. También está en vías de ejecución el fichaje de un delantero, con dos nombres encima de la mesa: el avilesino Mendi y Borja Navarro, actualmente en el Caudal pero sin minutos.

El run run de la destitución ya se escuchó por las gradas y casi con el final del partido a los gestores del Avilés ya les llegaron ofrecimientos desde varios frentes por si... se cesa al entrenador. Viti Amaro, cuando se le preguntó al final del partido al respecto, dijo que «eso me da igual, no son cosas en las que pueda pensar ahora. Hemos hablado antes de lo que tenemos que mejorar. El que tenga que hacer su trabajo que lo haga en todos los sentidos».

Una respuesta con mensaje añadido por la referencia a la necesidad de elevar el nivel de la plantilla, en especial en la parte de arribas: «Si con esto no nos da habrá que ponerse a ver si podemos mejorarla». Esos refuerzos de los que se ha hablado desde que comenzó la temporada podrían llegar tarde para Viti Amaro si los gestores, a los que la derrota y la imagen del equipo no les gustó, se inclinan, como parece, por cesar al gijonés.

Sobre el partido de ayer, Amaro fue sincero: «Ha sido el peor de los que hemos disputado, ellos fueron superiores en todo, ganaron las disputas y tuvieron unas cuantas ocasiones. El resultado es justo». Sobre los pecados de su equipo, concentrados en la falta de gol, afirmó que «no es una cuestión de nombres, es algo general. Generamos muy poco y la sensación que damos es que somos inofensivos, con lo que hacemos que el contrario viva muy tranquilo».