PRIMERA DIVISIÓN

Lim dinamita el Valencia campeón de Marcelino

Marcelino, a la derecha, y su segundo, Rubén Uría, a su llegada a Paterna. /  JESÚS SIGNES
Marcelino, a la derecha, y su segundo, Rubén Uría, a su llegada a Paterna. / JESÚS SIGNES

El dueño del club no consiguió doblegar al técnico asturiano y vuelve a dar la oportunidad a un novel como Celades

PEDRO CAMPOSVALENCIA.

De nada le ha valido a Marcelino García Toral ganar un título de Copa del Rey y clasificar dos temporadas seguidas al Valencia para la Liga de Campeones, después de rescatarlo del duodécimo escalón. Peter Lim ha desmontado con un simple corte toda la estructura que le dio el único título del que puede presumir en sus cinco años de militancia.

En Singapur no han soportado más que el técnico asturiano no se doblegara a sus imposiciones tanto en el diseño de la plantilla durante la pretemporada como incluso en la elección del once inicial. Y la respuesta de Lim no ha sido otra que destituir al entrenador asturiano. Y lo ha hecho después de un supuesto acuerdo de paz, tres jornadas después del arranque liguero y en vísperas de un periodo frenético con la visita el sábado al Camp Nou y el inmediato arranque de la Champions en campo del Chelsea.

En una decisión macerada desde hace semanas, pero oficializada este mismo martes con el urgente viaje a Singapur del presidente, el máximo accionista de la entidad prescinde de quien le hizo campeón para darle el mando del equipo a un técnico con nula experiencia en los banquillos de Primera -como Gary Neville-, pero en cambio muy bien considerado a nivel de categorías inferiores.

Es una decisión macerada desde hace semanas, pero oficializada ayer

Albert Celades, que firma hasta junio de 2021 y llega de momento tan solo con dos ayudantes (Óscar Álvarez y Javier Miñano), ya entrenó por la tarde a sus nuevos futbolistas, muy vinculados en una amplia mayoría al entrenador destituido. Poco antes de las cuatro de la tarde se comunicaba oficialmente el final de Marcelino como responsable blanquinegro y a la misma hora llegaba a Valencia en AVE su sustituto, presentado a toda prisa a las 18 horas y de ahí volando a la ciudad deportiva para entrenar a unos futbolistas que se movían entre la sorpresa y la consternación.

¿Qué argumentos ha dado Lim a la afición para esta repentina decisión? Lim no habla nunca. En este caso, hay que recoger la escueta pincelada que dio Anil Murthy, porque el comunicado oficial de la destitución se ventiló con tres ásperas líneas protocolarias sin ningún guiño de especial agradecimiento. El presidente, que aterrizó en Manises pasado el mediodía con amplia sonrisa, desvió su pírrico discurso -no aceptó preguntas- hacia la cantera, dejando entrever en su mensaje que Marcelino no aceptaba las consignas de la propiedad en cuanto a potenciar elementos de la casa, véase por ejemplo Kang In este verano o el mismo Ferran la temporada pasada.

Ni una palabra de las evidentes desavenencias que se vienen produciendo en el interior de la entidad desde finales de julio. Primero fue Mateo Alemany el que estuvo al borde de la destitución -por unas horas dejó de ser director general- y con el paso de las semanas fue Marcelino el que estuvo en la diana. El asturiano llegó al punto de advertir a Lim de que se podía quedar sin plaza de Champions la próxima temporada si acababa vendiendo finalmente a Rodrigo. Además, Marcelino también presentó 'batalla' cuando Lim desbarató el intento de traer a Rafinha.

Alemany continúa

La confrontación era más que evidente pero cuando se supo el urgente viaje de Murthy para hablar con Lim todos los focos apuntaban a Alemany. Ya estaba todo resuelto de antemano. Celades ya había pasado por Singapur y contaba con el visto bueno del dueño. Lim deja curiosamente al director general, pero lo hace quitándole de la primera línea.

Cinco minutos antes de que empezase la presentación de Celades, su antecesor acudía a Paterna. Marcelino García Toral apareció en la ciudad deportiva vestido ya de calle. Lo hizo al lado de su segundo, Rubén Uría. Ambos entraron al edificio principal de la ciudad deportiva. Minutos antes aparecía Mateo Alemany. Él, de momento, director general del Valencia y máximo valedor del preparador asturiano no quiso faltar en un momento tan trascendental en la vida profesional de Marcelino como este.