Ernesto alimenta la ambición oviedista

Ernesto alimenta la ambición oviedista

Dos dianas de su máximo artillero sellan la segunda remontada consecutiva del Vetusta, que se sitúa a tres puntos del cuarto clasificado

A. SUÁREZ OVIEDO.

Remontada para acercarse a la cuarta posición. El Oviedo B se sobre puso al tempranero gol del filial de la Real Sociedad y le derrotó con dos dianas de Ernesto, que con su doblete ayer alcanzó la quincena de goles esta temporada.

El conjunto carbayón salió con actitud dominante, pero se topó con un tempranero golpe. La referencia ofensiva de los visitantes, Dávila, aguantó bien el balón en la frontal del área ante la presión de Josín hasta que fue zancadilleado por Edu Cortina. El propio delantero uruguayo ejecutó el golpe franco y batió a Gorka Giralt, que no pudo detener el lanzamiento a pesar de tocar el balón en su estirada.

Con el marcador en contra, los azules asumieron la gestión del balón, pero les costaba hilvanar acciones de peligro cuando se acercaban al área rival para tratar de romper la ordenada zaga realista, más allá de varios remates de Roberto Alarcón y un disparo que se fue desviado de Sandoval. Avisó el conjunto de Javi Rozada con un centro que no llegó a cabecear por poco Ernesto y encontró el premio a su perseverancia al filo del descanso.

En una mala salida de Moisés Ramírez para descolgar un centro de Lobato, el balón quedó muerto en el corazón del área y Ernesto, más atento que nadie, lo empujó a la red para poner las tablas en el marcador. En la reanudación no cejó el empuje local. Avisó primero con un centro de Steven que no logró atrapar Moisés Ramírez y en la continuación de la jugada un balón colgado por el ariete ovetense lo remató desviado sin dejarlo caer Edu Cortina.

La superioridad oviedista no tardaría en fructificar. Tras un saque de banda, Javi Mier recibió un pase de Edu Cortina escorado a la derecha en el balcón del área y, desde ahí, envió un centro con la zurda que cabeceó de manera académica Ernesto a la red. El gol hizo estirarse al joven cuadro donostiarra. Unai Veiga irrumpió desde segunda línea para aprovechar un pase elevado y tras dormir el balón con el muslo se topó con un acertado Gorka Giralt, que impidió que conectase el remate.

El choque se le puso todavía más de cara al conjunto carbayón con la expulsión de Zubimendi, que derribó a Borja en la frontera del área cuando galopaba para encarar al guardameta Moisés Ramírez sin oposición, pero la superioridad numérica fue muy efímera. La falta la ejecutó Lobato con un disparo que rechazó el cancerbero ecuatoriano y remachó con el pecho Ugarte. Sin embargo, el árbitro invalidó el gol por mano y mostró la segunda amarilla a Ugarte.