«Hay líderes tan buenos que aunque no estén siguen presentes»

Lorenzo del Pozo, en las instalaciones de su clínica, en Gijón. / ARNALDO GARCÍA
Lorenzo del Pozo, en las instalaciones de su clínica, en Gijón. / ARNALDO GARCÍA

Lorenzo del Pozo, readaptador de la Selección Española de fútbol: «Los jugadores de la Selección tienen unas cualidades portentosas, están muy por encima de lo que había visto. Son auténticos animales»

ANDRÉS MAESEGIJÓN.

Lorenzo del Pozo (Gijón, 1970) regresó al mundo del fútbol el pasado mes de agosto de la mano de Luis Enrique, después de cinco años que han pasado desde que dejó el Sporting. Durante todo ese tiempo se ha dedicado al mundo de los caballos y también a la clínica privada que gestiona en Gijón. Su experiencia en la Selección le ha cambiado la visión que tenía del fútbol. En septiembre regresará con el combinado nacional a El Molinón para homenajear a Enrique Castro Quini.

-¿Cómo le va la vida?

-Muy bien, estoy como siempre. Trabajo en la clínica que tengo en Gijón, me dedico también a los caballos y desde hace unos meses estoy con la Selección.

-Se fue del Sporting para dedicarse al mundo de la hípica.

-Necesitaba y me apetecía experimentar otras cosas. Quería basar mi experiencia en otro tipo de deportistas como son los caballos, pero también llevo la preparación física de esquí alpino del Centro de Tecnificación de Aragón.

-¿Tiene alguna preferencia con algún deporte?

-El deporte rey en España es el fútbol. Para la readaptación es muy completo porque nos exige mucho. El futbolista es un deportista de muchísimo nivel que sufre lesiones de todo tipo. Es un campo inagotable para aprender.

-¿Es el deporte al que más tiempo le dedica?

-Sí. Para bien o para mal el fútbol es de los pocos deportes que puede pagar a profesionales como nosotros. No hemos llegado a otros deportes por motivos económicos.

-¿Le ha cambiado la vida el fútbol?

-Sí y lo ha hecho para bien porque que te llame la Selección Española de fútbol es como si te tocara la lotería. Es un proyecto ilusionante y muy bonito, pero si no me cambiara la vida haría que cambiase porque sino me aburriría.

-¿Cómo fue la llamada de la Selección?

-Estaba en Bogotá en los Juegos Centroamericanos con una selección de hípica trabajando con un caballo que terminó ganando. Me llamaron como una opción para cubrir el hueco en el cuerpo técnico, pasé una serie de entrevistas y tuve suerte.

-¿De quién fue la llamada?

-Me llamó Joaquín Valdés. Me dijo que él y Luis Enrique habían pensado en mí como una opción. Simplemente que te llamen te llena de orgullo.

-¿Su pasado rojiblanco le sirvió?

-Siempre se ha exportado innovación y talento desde Mareo. Del Sporting ha salido gente muy talentosa, pero el talento no es solo futbolístico, sino también de otras profesiones como entrenadores y preparadores físicos que pasamos por allí. Mis diez años en el Sporting me dieron mucha experiencia para trabajar con los futbolistas y creo que pudo influir en la decisión.

-¿Cómo es su relación con Luis Enrique?

-Yo le seguí más a él que él a mí. Coincidimos en alguna prueba de 'Ironman' y siempre tuvimos una relación muy cordial. Recuerdo una anécdota cuando Lora tuvo problemas con las lesiones. Le pedí ayuda para poder visitar a su nutricionista y nos lo organizó todo. Nos enseñaron cómo teníamos que comer.

-Siempre ha tenido fama de ser muy competitivo con los jugadores. ¿Ha podido con Luis Enrique en algún deporte?

-Nada más que yo, corre más, es más rápido en bici y encima es más guapo (sonríe). Es un deportista de élite, por lo que hace lo que quiere con un amateur como yo.

-¿Fue dura su salida repentina de la Selección?

-Estas cosas pasan muy rápido, pero hay líderes que son tan buenos que incluso siguen siendo líderes aunque no estén. Creo que la importancia de un buen líder es tener la capacidad de crear un grupo de trabajo que pueda seguir funcionando pese a su ausencia.

-¿Es lo que sucede en la Selección?

-Sin lugar a dudas. Luis y Roberto son dos personas que hacen lo mismo. Son trayectorias muy parejas. A Luis Enrique no le importa tener gente tan buena como él a su lado, el mal líder los tendría apartados. Esta Selección siempre será la de Luis.

-¿Qué tal con el nuevo seleccionador?

-Muy bien. Robert Moreno es un sabio, pero que nadie piense que es un ratón de biblioteca. Muchas charlas y parcelas de los entrenamientos con Luis las dirigía él. Es un grande y será mucho más grande.

-¿La Selección le ha cambiado la perspectiva del fútbol?

-Aprendes a valorar más los esfuerzos de los equipos ascensor y el talento atlético y deportivo que tienen estos jugadores. Con solo talento no vas a ningún lado, necesitas mucho trabajo y estos futbolistas son excelentes porque trabajan mucho y muy bien. Están muy por encima de lo que estaba acostumbrado a ver.

-¿Qué es lo que más le llamó la atención?

-El buen ambiente y el compañerismo que hay con todo el mundo. Es todo muy fluido y natural. La naturalidad es la clave del éxito. Sergio Ramos y Busquets te ayudan a recoger las cosas de una forma natural. Pero también me sorprende la capacidad de trabajo que tienen. Pensaba que yo era una bestia y resulta que soy el más zángano de todos.

-Tendría que subir corriendo Pajares con ellos más de una vez.

-Nos faltarían 2.000 metros de altura. Son unos auténticos animales. Sus condiciones son portentosas, pero luego tienes gente que son obsesos del trabajo como Ramos, Ceballos, Cazorla, Kepa...

-Y a usted le encanta.

-Hombre claro, a mí me encanta la marcha. A una yegua no le puedes negar un trote. Hay veces que me llaman para ir al gimnasio y ya les estoy esperando allí.

-¿Cómo ve el futuro en la Selección?

-Lo único que veo es ganar los dos siguientes partidos, no miro más allá. El futuro con el equipo es el que quieran para mí. Si fuera por mí iría hasta con el cayado, aunque siempre sería honesto. Si no me viese motivado lo diría y me apartaría.

-Uno de los dos partidos a los que hace referencia se jugará en El Molinón...

-Le debo mucho al Sporting, imagínese si va a ser especial. Joaquín Valdés, Juanjo, Luis que estará con nosotros en el espíritu... hay muchos con pasado rojiblanco. Será muy importante para todos, pero sobre todo por el 'Brujo'. Nunca le olvidaré, me llamaba todos los meses para ver cómo estaba.

-En un año podrá vivir su primera Eurocopa. ¿Le ilusiona?

- Muchísimo. Cómo no me va a ilusionar y además quiero ganarla. He vivido cuatro años en la ACB y otros cuatro en Primera División del fútbol español, pero jamás he vivido nada como un campeonato así. Eso es otro nivel.