Especial Liga

El bucle del Barcelona

Leo Messi, de espaldas, hablando con Luis Suárez./EP
Leo Messi, de espaldas, hablando con Luis Suárez. / EP

Como hace un año, comienza la temporada como solvente campeón de Liga, pero con los fantasmas europeos que intentará olvidar con Griezmann, De Jong, Júnior y Neto.

P. RÍOSBarcelona

Se repite la historia en el Barça, que inicia otra temporada con la sensación de que ser el solvente campeón de Liga no vale de nada. Si la debacle de Roma (3-0 tras el 4-1 del Camp Nou) en los cuartos de final de la Liga de Campeones 2017-18 amargó aquel doblete nacional, en esta ocasión todavía perduran las secuelas psicológicas del 4-0 de Liverpool que hizo inútil el 3-0 de la ida en la semifinal de la campaña 2018-19. El equipo azulgrana se sentía poderoso, cabalgaba hacia el triplete con un Messi extraordinario, creía haber aprendido la lección, pero acabó noqueado y en la lona de Anfield, sin poder levantarse ya ni para hacer frente al Valencia en la final de Copa (2-1).

Ernesto Valverde, pese a las críticas, sigue en el cargo avalado por sus dos Ligas consecutivas ganadas con autoridad. Y esta vez sí ha recibido un refuerzo con el que espera hacer frente a los fantasmas europeos: Griezmann. Su cláusula de 120 millones fue pagada al Atlético, no sin polémica, y el francés formará tridente con Luis Suárez y Leo Messi con permiso de Dembélé, desatado cuando las lesiones le respetan. Ese es el gran reto del técnico: encajar las piezas. Y no será fácil dentro y fuera del campo, pues a Griezmann se le va a recordar su desplante hace un año cuando decidió quedarse en el Atlético, especialmente si su rendimiento no es inmediato. También hay dudas por cómo será su relación con Messi, decepcionado por aquella negativa cuando se había mojado por su llegada. Existe la convicción en el vestuario de que con el francés no hubiese pasado lo de Anfield. Faltaba un delantero más en la plantilla con Suárez tocado, Dembélé roto y Coutinho deprimido.

No es el único gran refuerzo. Ha llegado por fin un centrocampista del gusto del entorno por sus características técnicas: Frenkie de Jong. El ex del Ajax revitalizará con su juventud, calidad y físico una línea media que llega fundida al final de cada temporada, con Rakitic y Busquets agotados tras jugarlo casi todo. Costó 75 millones, más 11 en variables. Todavía es un misterio cómo lo utilizará Valverde, si de interior o de pivote. Tendrá competencia, pues con el ascenso del lateral derecho senegalés Wague al primer equipo para cubrir la espalda de Semedo, Sergi Roberto pasa al centro del campo con Arthur, Aleñá, Arturo Vidal, los citados Rakitic y Busquets, además de Rafinha y hasta Coutinho. Todos no caben y habrá salidas, quizás sorprendentes, antes del cierre de mercado veraniego.

Para la defensa ha llegado Júnior Firpo, llamado a dar más descansos en el lateral zurdo a Alba, quien ensució su buena temporada pasada con un partido caótico en Liverpool, sin duda ya sin energía en un choque tan exigente al no haber tenido recambio durante todo el curso. Y en la portería hubo un cambio de cromos con el Valencia entre Neto y Cillessen, pero la titularidad de Ter Stegen no peligra.

El sueño de un técnico

Valverde tiene dobladas, y hasta triplicadas, todas las posiciones, el sueño de un entrenador que al mismo tiempo se convertirá en un quebradero de cabeza cuando algún jugador con galones se queje si participa poco. Ter Stegen-Neto; Semedo-Wague, Piqué-Todibo, Umtiti-Lenglet, Alba-Junior; Rakitic-Sergi Roberto, Busquets-De Jong, Arthur-Vidal-Aleñá; Messi, Luis Suárez-Griezmann y Dembélé-Coutinho. Las combinaciones son, además, numerosas. Y eso sin mencionar el deseo de Neymar de regresar al Barça, una operación muy complicada, pero deseada por sus excompañeros y sobre todo Messi. El cuestionado Coutinho, quien se irá si llega una oferta acorde a lo que costó, no tendría sitio.

El Barça ha hecho sitio con traspasos como los de Malcom, quien firmó por el Zenit cuando comenzaba a soltarse por lo mismo que costó (40 millones, más o menos), Cillessen o Denis Suárez. Se acabaron las extrañas cesiones de Boateng y Murillo y Vermaelen finalizó su contrato tras cinco años encadenando lesiones. Sólo el brasileño aportó algo la pasada temporada por lo que el nivel de la plantilla debería subir.