Mercado

El Real Madrid se cansa de fichajes en agosto

Gareth Bale, junto a Florentino Pérez el día de su presentación como futbolista del Real Madrid. /Archivo
Gareth Bale, junto a Florentino Pérez el día de su presentación como futbolista del Real Madrid. / Archivo

Kovacic, hace tres años, fue el último en ser reclutado durante el mes en que se cierra el mercado

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

«Quien en agosto ara, riqueza prepara» reza esa voz de la sabiduría popular que es el refranero. Un dicho que buena parte de la hinchada del Real Madrid espera que haga suyo Florentino Pérez para reforzar una plantilla que quedó huérfana de su estandarte durante las nueve últimas campañas con la partida de Cristiano Ronaldo a la Juventus y que, de no llegar una incorporación de campanillas que hoy por hoy parece cada vez más ilusoria, se verá obligada a un esfuerzo coral para rellenar el tremendo socavón ofensivo que abrió la fuga del luso. Con el mes de julio tocando a su fin, las miradas se trasladan ahora a las cinco últimas semanas del mercado. Un periodo que cada vez es menos del gusto de la zona noble del Santiago Bernabéu, que en agosto cerró por vacaciones en lo tocante a altas los dos últimos veranos y que no acomete ningún fichaje en el octavo mes del año desde que en 2015 abonase 31 millones de euros al Inter de Milán para reclutar a Mateo Kovacic.

Un total de 46 futbolistas -sin contar aquellos fichados para la cantera o procedentes de la misma- se han incorporado a las filas del primer equipo del Real Madrid desde que Florentino Pérez regresase a la presidencia en 2009. Para sacarles el billete de ida a Madrid, el dueño de ACS desembolsó 1.016,5 millones de euros, según datos de la web especializada transfermarkt.es, lo que da una media de 22,09 millones por cabeza. De ellos, 15 aterrizaron en el mes de julio por un montante conjunto 319 millones. Ocho de esos 46 fichajes se acometieron en agosto, a cambio de 232,5 millones. El resto de operaciones se ejecutaron antes de esos meses por 465 millones. Las frías cifras demuestran que fichar en agosto es más caro que hacerlo en julio. Si en el séptimo mes del año el Real Madrid abonó de media 21,2 millones por fichaje, en el octavo la cifra se elevó a 29,06.

Pesa sobre todo en ese último lado de la balanza el nombre de Gareth Bale, al que Florentino Pérez logró atar el 31 de agosto de 2013 tras una negociación a cara de perro con Daniel Levy, presidente del Tottenham, que acabó dejando salir al galés por 101 millones de euros que le convirtieron en el futbolista más caro en la historia del Real Madrid. Un año antes, ambos dirigentes habían librado otro formidable pulso por Luka Modric, que cambió la elástica de los 'Spurs' por la del Real Madrid gracias a un acuerdo certificado el 27 de agosto de 2012 y tasado en 30 millones de euros. El del croata fue el cuarto traspaso más elevado de cuantos ha rubricado el Real Madrid en agosto durante la segunda etapa de Florentino Pérez como presidente, tras el ya mencionado de Bale, el de Xabi Alonso (adquirido al Liverpool en 2009 por 34,5 millones) y el de Kovacic (31 millones).

Cuando la necesidad aprieta, los precios se elevan. Conscientes del poderío financiero del comprador, los clubes a cuya puerta toca el Real Madrid en agosto endurecen las condiciones de la negociación para sacar mayor tajada, con el riesgo añadido de que la bocina suene sin alicatar el negocio. Fue lo que le ocurrió a Florentino Pérez hace tres años, cuando el Real Madrid tenía todo listo para anunciar el fichaje de David De Gea hasta que el fax le jugó una mala pasada y el guardameta tuvo que permanecer en el Manchester United, dejando al Madrid compuesto y sin novia.

Nervios de acero

Y ello pese a que el presidente de la entidad de Concha Espina se confirmó como un negociador con nervios de acero en su primera etapa, en la que no le importó dilatar las conversaciones con tal de salirse con la suya. Así ocurrió con el fichaje de Ronaldo Nazario, cerrado apenas una hora antes del cierre del mercado el 31 de agosto de 2002 tras un inacabable tira y afloja con el Inter de Milán, que se aferraba a un ariete que venía de brillar en el Mundial de Corea y Japón. Al final fueron 45 millones de euros y la firme determinación del brasileño de dejar el club italiano por su mala relación con el técnico Héctor Cúper los que doblaron la mano del presidente 'neroazurro', Massimo Moratti.

Ronaldo, durante su presentación con el Real Madrid en 2002.
Ronaldo, durante su presentación con el Real Madrid en 2002. / Sergio Pérez (Reuters)

Ronaldo Nazario fue uno de los seis jugadores que reclutó en agosto Florentino Pérez durante su primera estadía en la presidencia del Real Madrid. Entre el año 2000 y su salida en febrero de 2006, el empresario selló también en ese mes las incorporaciones de Claude Makélélé (14 millones de euros) y Flavio Conceiçao (25 millones), ambos en el año 2000; las de Michael Owen (12 millones) y Jonathan Woodgate (18,3 millones) en 2004; así como la de Sergio Ramos (27 millones), amarrada media hora antes del cierre del plazo el 31 de agosto de 2005 con el pago de la cláusula de rescisión del camero al Sevilla. Por aquel entonces, el dueño de ACS se dejó 141,3 millones en las operaciones ejecutadas en el último mes del mercado. Ahora los tiempos son otros y, al margen de la más que probable llegada de Thibaut Courtois, todo apunta a que seguirá la sequía de 'galácticos' en Chamartín.