El seleccionador presume de asturianía

Luis Enrique se enfundó la elástica del Sporting para celebrar la permanencia del equipo en Primera División en mayo de 2016. / E. C.
Luis Enrique se enfundó la elástica del Sporting para celebrar la permanencia del equipo en Primera División en mayo de 2016. / E. C.

Luis Enrique se estrenará en su cargo ante Inglaterra en la Liga de Naciones el 8 de septiembre, coincidiendo con el Día de Asturias | El gijonés, que presume de sus raíces, ha compartido con su popular grupeta ciclista las rampas de los principales puertos del Principado

VÍCTOR M. ROBLEDO GIJÓN.

Hace no muchos años, antes de la masificación digital, Luis Enrique Martínez se mostraba como uno de los deportistas más activos en las redes sociales. En un mensaje de enero de 2013, el nuevo seleccionador español compartía con sus seguidores una fotografía de la Basílica de Covadonga, a la que describía como «más bonita que ninguna». Son sus raíces, de las que presumió durante su carrera como jugador y que no ha olvidado en su etapa como técnico.

El destino parece haberle reconocido ese cariño en forma de guiño: su debut con 'La Roja' se producirá el próximo 8 de septiembre, coincidiendo con la festividad del Día de Asturias. En Wembley, mientras Covadonga culmina los actos de su centenario con la primera visita oficial de la princesa Leonor, Luis Enrique se convertirá en el segundo entrenador asturiano al frente de la Selección Española, tras Manolo Meana.

Pese a llevar más de dos décadas instalado en Barcelona con su familia, Luis Enrique mantiene muy vivos sus lazos con Gijón y con Asturias. Sus visitas a su tierra para ver a sus padres y a sus hermanos son frecuentes, aunque también discretas. El técnico de 'La Roja' se ha mostrado siempre poco amigo de las apariciones públicas y procura pasar desapercibido en la medida de lo posible. La más reciente se produjo el pasado mes de febrero con motivo del funeral en El Molinón por Quini. 'Lucho', como le llaman cariñosamente, llegó a Gijón con la comitiva del Barça y apenas se dejó ver en la grada del estadio.

Las coordenadas vitales de Luis Enrique han estado casi siempre delimitadas por Asturias. «Mi madre es de Soirana y mi padre de Sapinas, en Luarca. Pasé muchos veranos por esa buena tierra», explicó el exfutbolista. El matrimonio Martínez García se instaló en Gijón, primero en la calle del Bierzo y más tarde en la avenida de Portugal. La afición del nuevo seleccionador al ciclismo, avivada desde su retirada en 2004, le ha permitido redescubrir su región desde un punto de vista diferente a como la conoció en su infancia y adolescencia en los últimos años.

En su popular grupeta ciclista figuran su hermano Felipe y varias amistades. El seleccionador español ha compartido con ellos las rampas de los principales puertos de los Alpes, los Pirineos y, cómo no, Asturias. Sus amigos destacan la enorme pasión que siente Luis Enrique por la bici, hasta el punto de que resulta frecuente que sus regalos de cumpleaños lleguen en forma de material o ropa para sus marchas.

El pasado verano, tras anunciar que dejaba el banquillo culé, el técnico organizó una doble jornada de cicloturismo en el entorno de Pola de Lena, con ascensiones a La Cubilla, El Cordal, La Cobertoria y la Ermita del Alba, entre otras. El técnico no dudó además en apoyar la campaña turística de la localidad asturiana con la que pretende convertirse en referencia del turismo ciclista.

En su primera visita a El Molinón como entrenador, en 2006, Luis Enrique fue nombrado embajador de Gijón como Ciudad Europea del Deporte, junto a Abelardo Fernández, vecino suyo en la calle del Bierzo. En sus redes sociales, cada vez más inactivas, también ha apoyado públicamente al Sporting en varias ocasiones en los últimos años, ha compartido su alegría por regresar a Gijón como técnico, ha cruzado bromas con su hermano con una cerveza asturiana de por medio y ha presumido del pote asturiano que prepara su madre.

Su último guiño hacia su tierra llegó el pasado año, en su rueda de prensa de despedida del Barça. Al ser preguntado por una posible oferta de la Roma por parte de Monchi, Luis Enrique se desmarcó por completo. «Este verano estaré en San Lorenzo, en la Escalerona», aseguró. Sus declaraciones convirtieron a la playa gijonesa en noticia en los medios de comunicación de España e Italia. El 8 de septiembre, ante Inglaterra en Wembley, 'Lucho' celebrará su asturianía iniciando un nuevo reto.

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