Expulsado del campo donde jugaba su hijo por insultar al árbitro

El padre del jugador, a escasos metros del árbitro al insultó al término del partido. / E. C.

El San Claudio asegura que le impedirá a partir de ahora el acceso a las instalaciones pero no expulsará al jugador «porque no tiene culpa»

J. A. G. GIJÓN.

La historia se repete. Una vez más un incidente externo empaña el buen funcionamiento del fútbol base en Asturias. En esta ocasión se trata de la lamentable actuación de un padre que insultó gravemente al árbitro que dirigió el partido entre el San Claudio-Oviedo, del Grupo II de Segunda cadete que terminó con victoria azul por el resultado de 0-2.

Una vez concluido el encuentro el padre de un futbolista, que había llegado al club ovetense esta misma temporada procedente de Los Arcos, se dirigió con malos modos al árbitro de la contienda que responde al nombre de Moisés Rubén Pevida.

El aficionado, a escasos metros de los jugadores, con edades comprendidas entre los 14 y 15 años, que estaban abandonando del campo en ese momento, se encaró varias veces con el árbitro mientras le insultaba.

El colegiado de la contienda, un ovetense de 24 años y opositor a la Policía Local, se mantuvo impertérrito a pesar de los insultos repetidos que recibió. «Te voy a arrancar la cabeza», «eres un hijo de puta», «te voy a matar» o «estás para plantar lechugas», son algunas de las 'lindezas' que le profirió este aficionado de malas maneras, según se puede ver en un vídeo grabado en ese momento y que deja al descubierto el comportamiento de este hombre que, según fuentes consultadas en el San Claudio, se encontraba bajo los efectos del alcohol.

Algunos testigos que presenciaron la escena, incluso, aseguran que el aficionado, triste protagonista por su comportamiento, no presenció parte del partido ya que se encontraba en la cantina del club.

El padre del jugador fue sujetado por representantes de los ambos clubes que intentaron mediar para que terminara con su actitud y permitir que alcanzara los vestuarios el árbitro que reflejó todos los insultos en el acta. En contacto con el club ovetense, sus responsables aseguran que expulsarán de inmediato al hombre y le impedirán a partir de ahora el acceso a las instalaciones, aunque no tienen previsto echar a su hijo de la disciplina del club «porque no tiene culpa alguna».

El San Claudio ha trasladado sus disculpas tanto al árbitro como a los representantes del comité técnico y lamentan que este tipo de actitudes emborrone el comportamiento ejemplar que siempre han mantenido con este colectivo. De hecho, aseguran desde el club, son varios los árbitros de Oviedo que utilizan las instalaciones del club para realizar sus entrenamientos, muestra de la buena relación que existe.